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Carretera austral Presidente Pinochet

Chiloé Continental y Aysén conforman un área de 135.000 kilómetros cuadrados, constituyendo la sexta parte del territorio chileno continental. Esta vasta región permaneció prácticamente incomunicada del resto del país antes de la apertura de la Carretera Austral. Incluso los 68.000 habitantes que tenía la región hacia 1985 carecían de vías de comunicación entre las distintas localidades, puesto que la escasa red de caminos, comunicaciones aéreas y marítimas que existían no presentaban una solución para el aislamiento, debido a la difícil morfología geográfica y climática.

Los lugareños tenían que viajar a veces más de una semana a pie o a caballo para adquirir un quintal de harina u otro alimento. Su vida dependía a veces del barco que los aprovisionaba de víveres.

Estos territorios, de un potencial económico tan grande como desconocido, permanecían impedidos de integrarse a los adelantos de la vida moderna y de explotar normalmente sus riquezas: tierras aptas para la ganadería, estimadas en 900 mil ovinos y 135 mil bovinos, especies forestales, como coigüe, tepa y lenga y grandes como desconocidas riquezas minerales, hidráulicas y turísticas.

Además, era necesario cumplir el objetivo geopolítico de establecer centros poblados estratégicos, con el consecuente refuerzo de los que existían cerca de la frontera, afianzando así la soberanía chilena en la zona.

Curiosamente, las necesidades de la población eran más fáciles de satisfacer en el país vecino, pues antes de la construcción de la Carretera Austral la vinculación terrestre de los lugareños de la región con el resto del país y con lugares de mayor desarrollo, debía hacerse necesariamente a través del territorio argentino, hacia el cual existían numerosas conexiones con importantes poblados, los que por muchos años jugaron un papel relevante en el abastecimiento de la zona en cuanto a la salida de los recursos que en ella se originaban.

Entre las décadas del 50 y del 70 se realizaron infructuosos intentos para conseguir rutas de penetración, hasta que recién en 1976, por mandato del entonces Presidente Augusto Pinochet Ugarte , se comenzó a convertir en realidad el titánico proyecto de una Carretera Austral.

Dicha carretera atraviesa una de las zonas geográficas más accidentadas del mundo. El aislamiento y los obstáculos naturales, como selvas vírgenes, fiordos, pantanos, ríos, lagos, acantilados, valles y bosques impenetrables, sumados a la falta de recursos humanos y materiales, elevaban considerablemente el costo de las obras de infraestructura requeridas.

Estos fueron los escenarios que los cerca de 10.000 miembros del Cuerpo Militar del Trabajo (CMT) debieron enfrentar, a punta de pala y picota y carretilla, para abrir paso a las zanjas que más tarde se transformarían en los 1.150 kilómetros de la carretera Longitudinal Austral y en los 229 kilómetros de caminos transversales.

Después de veinte años de trabajo y de inversiones por más de doscientos millones de dólares, se puso término, en marzo de 1996, al último tramo longitudinal, que une Puerto Montt con Puerto Yungay, las ciudades extremas de esta gigantesca obra vial, la más importante de Chile en la segunda mitad del siglo veinte.

Durante esas dos décadas se levantaron 3.086 metros lineales de puentes, se removió un total de 4.082.344 metros cúbicos de excavación en corte común y 7.955.618 metros cúbicos en corte de roca, se utilizaron más de 500 mil kilos de explosivos y se instalaron 27 campamentos con no menos de cuatro redespliegues cada uno de ellos.

La Carretera Austral Presidente Pinochet es la continuación de la Longitudinal Panamericana, que nace en Alaska, cruza el continente americano de norte a sur y concluye su largo recorrido en las accidentadas tierras australes chilenas. En la zona existen parajes de extraordinaria belleza, que constituyen atractivos de nivel mundial.

El territorio sobre el cual se extiende abarca desde los 41,8 grados hasta los 48 grados latitud sur, comprendiendo las provincias de Llanquihue, Chiloé y Palena, en la X Región de Los Lagos, y la totalidad de la XI Región, "General Carlos Ibáñez del Campo", abarcando las provincias de Aysén, General Carrera, Capitán Prat y Coihaique, incorporando el camino transversal sur desde el río Bravo hasta Villa O'Higgins, lo que abarca una superficie total de 175.000 kilómetros cuadrados.

Bajo difíciles condiciones atmosféricas se trabajó en el más completo aislamiento geográfico, con ocho meses anuales de temperaturas bajo cero y 10 meses de lluvia.

Ejecutar esta obra significó luchar contra la naturaleza, la cual muchas veces se resistió a la presencia del hombre, y por ello cobró veinticinco vidas, entre civiles y militares. Entre ellas cinco miembros del CMT, que perdieron sus vidas cuando en febrero de 1995 cayeron sobre ellos cerca de sesenta mil metros cúbicos de roca y lodo desde el cerro, en el sector de Vagabundo.

Aunque la obra ingenieril contó siempre con la dirección del Ministerio de Obras Públicas y su principal ejecución estuvo a cargo del Cuerpo Militar del Trabajo, también pusieron sus esfuerzos hombres que trabajaban en el antiguo Plan de Empleo Mínimo (PEM) en empresas privadas y gran contingente de conscriptos del Ejército.

Con esta obra inédita en su magnitud, se integró a más de 10.000 pobladores, que vivían en casi absoluto aislamiento, articulando la vasta zona en que vivían, rica en recursos naturales.

Los primeros 1.250 kilómetros ya concluidos fueron construidos prácticamente a mano. Las máquinas sólo actuaron después de que miembros del CMT realizaran el trabajo de más difícil acceso y penetración.

Desarrollo y Proyección

Luego de más de treinta años de ardua labor, esfuerzo y sacrificio, se puede decir con gran satisfacción que el futuro se presenta promisorio para la región, la cual cuenta ahora con la Carretera Austral, es decir, una herramienta fundamental para comunicarse con el resto del país y proyectarse y consolidarse, en algunas décadas más, como una zona pujante, capaz de explotar sus propios recursos.

En la décima región fueron veintiuna las localidades favorecidas. Estas son: Lenka, Choica, Las Arenas, Puelche, Contao, Rolecha, Manzano, Pichicolo, Río Negro, Hornopirén, Cholgo, Poyo, Llancará, Buil, Leptepú, Santa Bárbara, Chaitén, Puerto Cárdenas, Villa Santa Lucía y Villa Vanguardia.

En la undécima región, fueron dieciséis las primeras localidades que se vieron favorecidas en sus comunicaciones con el resto del país. Estas son: La Junta, Puyuhuapi, Villa Amengual, Villa Mañiguales, Villa Ortega, Coihaique, Villa Castillo, Bahía Murta, Puerto Río Tranquilo, Maulín Grande, Puerto Madal, Chile Chico, Cochrane, Lago Vargas, Puerto Yungay y Tortel.

La ejecución misma de la obra y la llegada de nuevos pobladores a la zona ya han producido un cambio cultural en quienes habitaban esos lugares y han creado condiciones propicias para el asentamiento de nuevos pobladores. Asimismo, la carretera permitió extender a ese territorio una serie de servicios sociales, como educación, salud, agua potable, electricidad, alcantarillado, etc., lo que está mejorando sustancialmente la calidad de vida de los pobladores.

Algunos de los recursos generados por la zona, como los madereros, hidroeléctricos, fluviales y mineros, comenzaron ya ser explotados gracias a la presencia del camino, incentivándose a la vez el intercambio comercial, que se ve posibilitado con el traslado expedito de la producción local gracias a la presencia de la carretera y caminos transversales.

Para el incremento y aprovechamiento de todo este desarrollo se hace necesario el conocimiento pleno del área, lo que requiere de un esfuerzo científico de magnitud, debiendo abocarse en primera instancia a conocer los recursos existentes, para posteriormente dictarse las normas de explotación, que no deben olvidar la protección eficaz de la cobertura vegetal, especialmente en Aysén, cuyo ecosistema es particularmente frágil.

Estas tareas corresponderán a las generaciones futuras, las que tendrán el deber de continuar la obra integradora que significa la Carretera Austral, desarrollando la industria, el comercio, el transporte y el turismo, actividad de gran incremento en Puyuhuapi y Laguna San Rafael, salvaguardando el ambiente ecológico y las bellezas naturales del paisaje patagónico, que aún no ha transformado la mano del hombre.

El próximo desafío es prolongar esta carretera hasta Puerto Natales, en la duodécima región, uniendo así con un camino troncal a todo el territorio nacional. Para estos efectos, en lo concerniente al Ejército de Chile, se dispuso (1999) al Comando de Ingenieros iniciar los estudios necesarios para que, en cuanto la autoridad política lo disponga, se cuente con los antecedentes pertinente para iniciar la materialización de tan interesante como titánica faena, que pondrá a prueba la voluntad del hombre por conquistar el espacio geográfico.

Fuente página Internet

http://www.ejercito.cl

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