VI región, Flora y Fauna

 

La VI región se inscribe en la zona central, donde las condiciones climáticas presentan características mediterráneas y por tanto su cubierta vegetacional es del mismo tipo.

Palma de San Pedro de Alcántara
Palmas chilenas.

En esta región aumentan las formaciones vegetales respecto al norte, mostrando gran colorido y diversidad, tanto en la Cordillera de la Costa, como en la Cordillera de los Andes y especialmente en el valle.

Ambas cordilleras han contribuído a delimitar en forma natural el territorio de Chile, factor que favorece la notable individualidad de su flora. Se encuentran especies restringidas exclusivamente a nuestro país, como sería la Lucuma queule, actualmente en peligro de extinción.

Se trata de un árbol perenne de hasta 20 metros de altura, distribuído actualmente en las provincias de Cauquenes, Concepción y Arauco.

Su fruto es comestible y su madera es de muy buena calidad, por lo que fue aprovechado intensamente desde la época prehispana.

Esta especie se considera como exponente de las plantas arcaicas de la flora chilena, entre las que también se cuenta el árbol sagrado del pueblo mapuche: el canelo.

Esta especie está presente en esta región, en algunas quebradas de la Cordillera de la Costa y en la Cordillera de los Andes bajo los 1.500 metros de altura.

Especies de la flora autóctona

Ciprés de la Cordillera
Ciprés de la Cordillera.

La flora prehispana estaba compuesta por especies nativas arbórea, arbustiva, herbácea, de uso alimenticio como peumo, boldo, molle, roble, culén, espino, arrayán, araucaria, palma chilena, michay, litre, maqui, chagual, madi, coile, quila, etc.; especies nativas de uso forrajero como quila, maitén, coirón, etc.; especies nativas de uso artesanal y doméstico como quillay, lingue, chilca, sauce chileno, bollén, colliguay, patagua, belloto, coihue, ciprés de cordillera, trevo o tebo, totora, roble, canelo, el yaquil o crucero, y de uso medicinal y/o ritual como quinchamalí, orocoipo, bailahuén, corontillo o ñipa, paico, tabaco, canelo, pangue o nalca, matico o palguín, pichi o romero, etc.

La palma chilena, una de las dos especies indígenas de nuestro territorio -que además de su importancia botánica, significó un recurso alimenticio recurrente y relevante de las poblaciones pre y post hispanas-, es un claro ejemplo de cómo el hombre, con un manejo inadecuado puede atentar contra la supervivencia de una especie.

Esta especie, que pobló intensamente el territorio de Chile Central, está reducida en la actualidad al Parque Nacional de La Campana, en el valle de Ocoa (Región de Valparaíso), y a las Palmas de Cocalán, en la comuna de Las Cabras (Región de O’Higgins). En estos parques es donde se encuentra el mayor número de ejemplares.

En menor cantidad, pero en el mismo rango de importancia, aún es posible apreciarlas en algunos sectores del Secano costero de nuestra región, como Lolol, Chépica y San Pedro de Alcántara.

La grave disminución sufrida por esta especie, se puede hacer extensiva a otras que pueblan el territorio nacional, especialmente a aquellas nativas de la zona central.

Maqui
Maqui

Debido a la intensa ocupación humana desde épocas tempranas, tanto en el valle como la Cordillera de la Costa, sus bosques nativos fueron arrasados, influyendo también la intensa actividad agrícola en ellos desarrollada.

En épocas posteriores, los incendios forestales que han afectado a las reservas de la cordillera de los Andes, han significado la destrucción y pérdida de un patrimonio natural irrecuperable.

Es por esto que existen en la región del Libertador O’Higgins, sólo algunos sectores en quebradas de la Cordillera de la Costa, cerros aislados en el valle central y en la Cordillera delos Andes, donde aún se aprecia el bosque esclerófilo, arbustos, plantas perennes, hierbas anuales, especies autóctonas que algún día poblaban nuestros territorios.

El uso que del recurso botánico ha hecho el ser humano a través del tiempo, es variado.

De las especies mencionadas, algunas permanecen sólo como bosques relictuales (roble blanco, ciprés de cordillera), en lugares como Roblería de Alto Huemul en la cordillera de San Fernando y Roblería de la Cordillera de la Costa en sectores de Chancón y Doñihue, provincia de Cachapoal.

 Hay bosques de ciprés de cordillera en diversas áreas de la cordillera andina de Rancagua y San Fernando. Otras se encuentran en franca extinción (belloto, araucaria, coigüe).

De las especies introducidas en el período postconquista, tienen especial relevancia entre otras: la vid, el trigo, cebada, la zarzamora, manzanos, cerezos, higueras, el álamo, etc.

Gran importancia revistió la introducción de la vid que ingresa a nuestro territorio con la llegada de Pedro de Valdivia, por ser indispensable para la celebración de la Santa Misa.

 

Hoja de queule
Flor de coile
Michay
Dihueñe
Clavel
Hoja de quele Flor de coile Michay Dihueñe Clavel

Cocos
Llaretilla
Quintral
Patagua gigante
Queules
Cocos Llaretilla Quintral Patagua gigante Queules

Fauna

Puma
Puma

Asociado con esta vegetación y en equilibrio con ella se encontraba en época prehispana, una fauna propia de cada ecosistema.

Cuando el hombre dejó de depender en forma exclusiva de los recursos naturales, desarrollando la actividad agrícola y ganadera, se rompió este equilibrio, proliferando algunas especies en detrimento de otras.

La desaparición de especies vegetales, significó también la pérdida o migración de especies animales.

La introducción de especies animales europeas, con la llegada de los españoles, significó también alterar el equilibrio natural existente.

De los animales nativos de la región, el puma, el cóndor y los loros tricahues, se encuentran en peligro de extinción. Esta región alberga en la reserva Cipreses y en el Cajón del río Azufre al mayor número de tricahues silvestres que aún existen.

Con el español llegaron a nuestro país especies animales que tienen una gran relevancia económica: vacunos, caballares, ovinos, caprinos, mulares, porcinos, además de peces y aves, pero que contribuyeron a dañar seriamente el equilibrio ecológico, que aparentemente había logrado mantener el hombre prehispano.

Fauna nativa

El recurso animal prehispano era variado y numeroso.

En cuanto a la fauna, en la zona costera aún quedan lobos marinos de un pelo, además de nutrias o chungungos (hoy casi extintos); peces y moluscos como corvinas de agua dulce, ostión (ambos extintos), merluzas, lisa, pejerrey de mar y de río, trucha; más al interior hay quiques, conejos, liebres, coipos, ratones, chillas, guiñas, chingues y guanacos (que actualmente se encuentran sólo en la cordillera de los Andes). Entre las aves pueden encontrarse garzas, garzas chicas, huairavos, gallinas ciegas, gaviotas, picaflor, pilpilenes, loicas, becacinas, etc. También hay golondrinas, perdicillas, piqueros, pollitos de mar, fardelas y petreles. Entre los rapaces hay águilas, nucos y bailarines.

Matuasto
Tucúquere
Guanaco
Chilla
Sapo arriero
Matuasto Tucúquere Guanaco Chilla Sapo arriero

Monito del monte
Vizcacha
Culebras
Becacina
Queltehue
Monito del monte
Vizcacha
Culebras
Becacina
Queltehue

Loro tricahue
Cóndor
Faisán
Gallineta
Loro tricahue
Cóndor
Faisán
Gallineta

 

En el valle y hacia el interior de la cordillera, la fauna presentaba características propias. Además de algunas de estas especies como el guanaco, se encuentran vizcachas, culpeos, pumas, gato montés, quiques, piuquenes, cóndores, águilas, tórtolas, lechuzas, perdices cordilleranas, patos cortacorrientes, gallinas, queltehues, loros tricahues, jotes, tiuques, golondrinas, patos, queltehues, chincoles, zorzales, chillas, gatos salvajes, tórtolas, peucos, zorros, vizcachas, cernícalos, insectos y arácnidos de todo tipo y tamaño, amén deespecies introducidas como ratones y conejos. También hay ranas chilenas, lagartos, sapos de rulo y culebras.

En épocas previas y contemporáneas a los primeros hombres -paleoindios- que poblaron la región, los cambios en el medio ambiente se produjeron exclusivamente por causas naturales, entre los que se registran cataclismos, cambios climáticos, alteraciones geológicas, inundaciones, sequías, etc..

La megafauna compuesta por mastodontes, ciervos de los pantanos, caballos americanos, paleolamas, que en esta región estuvieron presentes en lugares como Tagua-Tagua, Paredones, Marchigüe, Navidad, se extinguieron por causas diversas, entre ellas alteraciones climáticas, que junto con modificar la temperatura, acarrearon cambios en la cubierta vegetacional.

Fuentes Internet:

http://www.chile.com/tpl/articulo/detalle/ver.tpl?cod_articulo=1130

http://www.geocities.com/RainForest/Andes/9652/espzool.html

http://www.pichilemu.cl/

http://members.tripod.com/~colchagua/2cultura.html

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