Globalización y diversidad cultural

 

La Globalización es el liberalismo económico, social, cultural y tecnológico que, a través del tiempo ha ido abriendo mercados, servicios y metas para países más pequeños para una conexión mundial sin límites.

Integra voluntaria o involuntariamente a países menos desarrollados a los marcos establecidos por las potencias mundiales.

Es una nueva estrategia de liberalismo, donde afecta a las culturas y economías de países pequeños.

Relación

Políticas culturales y diversidad cultural: ventajas e inconvenientes

Los países coinciden, en general, en una interesante y diáfana retórica sobre el tema de la diversidad cultural:

Los gobiernos deben otorgar un trato prioritario a la protección y al fomento de la identidad y de los valores nacionales predefinidos.

Los gobiernos deben de multiplicar e intensificar sus esfuerzos por lograr mantener la cohesión social dentro de sus fronteras nacionales.

En el ámbito de la formulación de políticas culturales, la diversidad cultural es una herramienta que permite establecer un equilibrio entre las culturas locales y las influencias de la mundialización y de la comercialización.

Si bien son compartidos, estos puntos de vista no necesariamente quieren decir que hay homogeneidad a la hora de plantearse la manera en que se han de implantar o interpretar los principios de la diversidad cultural dentro de los correspondientes marcos y estructuras.

Problemas

La falta de una expresión diversificada en los mercados competitivos de los bienes y servicios culturales ha dado lugar a dos opciones políticas fundamentales para encararse con la concentración de la propiedad y el hecho de que el control efectivo de la producción y de los mercados culturales se encuentre en unas pocas manos: medidas de apoyo directas e indirectas.

Mientras que la primera de estas medidas exige una política activa en pro de la cultura y de los medios informativos, la segunda requiere cooperación y vincularse a otros terrenos políticos como son los programas de desarrollo económico, o los programas de desarrollo regionales.

En los mercados en que priman las tendencias de mundialización, a veces ocurre que las multinacionales que se encuentran compitiendo con los productores de contenidos nacionales y sus producciones opinen que las medidas encaminadas a apoyar a estos últimos revisten un carácter proteccionista.

Los gobiernos de algunos países han procurado intervenir para allanar este tipo de desequilibrio. Las medidas que han adoptado iban esencialmente encaminadas a proteger la identidad nacional y la diversidad cultural (inclusive la lingüística) dentro de sus propios mercados frente a la mundialización. Los esfuerzos se concentraron mayormente en el sector audiovisual y de los medios informativos.

También ha habido un marcado incremento en la concentración de la propiedad de los medios que han quedado en manos de unas pocas multinacionales que controlan el proceso de la producción cultural en los países del mundo entero.

A esto hay que añadirle el aumento del número de programas con contenido extranjero en el panorama audiovisual de cada país (sobre todo en lo que se refiere al cine, la televisión y las grabaciones de sonido). Juntas, estas tendencias han tenido un impacto directo, ya no sólo en los marcos en los que se desenvuelven las políticas o medidas culturales, sino también en los debates más generales sobre relaciones comerciales que se están desarrollando tanto a escala regional como mundial.

Las políticas relativas a la lengua se encuentran zanjadas por acontecerles históricos y políticos y se encuentran hoy día ante auténticos desafíos. El uso corriente o casero de los idiomas no reconocidos como idiomas oficiales ni pertenecientes a las minorías de los países se encuentra en aumento, y este aumento late al son de los movimientos de inmigración.

Se ha registrado un señalado aumento en la inmigración entre diversos tipos de inmigrantes, tales como los refugiados (inmigrantes transitorios), las personas en busca de asilo, o los inmigrantes que obtienen la ciudadanía del nuevo país. Si bien es cierto que el tipo de inmigración varía muchísimo de un país para otro, al menos entre los encuestados, todos tienen políticas especiales en este sentido, con metas muy precisas y restricciones que regulan los movimientos de inmigración e inciden en el desarrollo de comunidades étnicamente definidas, pero se fundamentan en el desarrollo económico, más bien que en el cultural.

En el contexto más amplio del marco de los derechos humanos, existen pocos indicadores que permitan evaluar la implantación de tales derechos en general o la manera en que se aplican a los programas y actividades de las instituciones culturales nacionales, y más concretamente de los medios informativos.

La mundialización, por medio de la integración de la economía mundial, el flujo transnacional de personas e ideas, el alcance creciente del comercio y de las inversiones, la presencia de corporaciones multinacionales y los adelantos en el sector de las tecnologías de información, ha redefinido nuestra realidad cultural.

Globalización sobre la Diversidad Cultural (positivo)

La globalización acorta distancias gracias a los avances tecnológicos.

Las culturas autóctonas de una región determinada aprenden de otras culturas, las cuales le imponen valores que se sobreponen a los propios.

Hay un crecimiento, al igual que un mayor desarrollo dentro de los países menos desarrollados.

El mundo se vuelve más eficiente, ya que al tener una mejor tecnología las comunicaciones se acortan, las transacciones se hacen más rápidas y los métodos de aprendizaje son más rápidos.

Globalización sobre la Diversidad Cultural (Negativos)

Se pierde la tradición de cada cultura, ya que nuevas culturas se insertan. Por esto la gente muestra interés por una nueva cultura a la tradicional.

En términos económicos las empresas nacionales pequeñas desaparecen debido a la competencia de empresas multinacionales de mayor envergadura.

Las culturas nacionales no alcanzan el grado de importancia, que debería tener por la razón de que una nueva cultura se muestra más interesante y más entretenida que la tradicional.

Diversidad cultural

Se define como la gran cantidad de culturas que se encuentran englobadas, teniendo una misma tecnología en común.

Es mucho más que conservar intactos los recursos físicos que generan ingresos o aumentan los recursos financieros en función de crecimiento de población y/o del desarrollo tecnológico.

Cada cultura aprende de la otra; modos de vida, conocimientos y las concepciones del mismo mundo.