Escultura indígena

(印度雕塑) (Indian Sculpture)

 

Atacameños

Desarrollo de la metalurgia

"Keros" atacameños

Un sinnúmero de ornamentos en cobre y estaño, así como estatuillas ceremoniales, configuraron parte del trabajo en metales, pero lo más destacado fueron unos vasos de oro repujados y trabajados por expertos artesanos que corresponderían a la influencia que los atacameños recibieron de la Cultura de Tiahuanaco, su finalidad era eminentemente ceremonial... los llamaban Keros.

Isla de Pascua

Poco antes de llegar a un pakaopa o terraza en la isla, se ve un pilar de lava roja todavía de pie, alrededor del cual se habían apilado bloques de roca, mostrando sobre la pared sur los rasgos rudimentarios de una cabeza gravada en bajorrelieve. También se encuentran los moños o tocados de las estatuas de pakaopa, que, en la época en la que se tumbaron las estatuas, rodaron hasta este lugar.

Consisten en cilindros de lava roja ahora parcialmente hundidos en el suelo. Originariamente debían por simple equilibrio, mantenerse derechas sobre las cabezas de las esculturas, por demás generalmente planas. Estos cilindros tienen una altura de setenta a ochenta centímetros con un diámetro de cincuenta a sesenta centímetros. El pakaopa está construido  sobre un pequeño promontorio de escasa altura, al piel del cual van a romperse las olas.

Esculturas pascuenses

Hoy en ruinas, esta terraza debía presentar originariamente una primera plataforma de cincuenta metros de alto con doscientos metros de largo y diez de ancho; los lados estaban inclinados y construidos en losas talladas sin mucho arte.

El interior, lleno de fragmentos de rocas, y en la parte superior se había construido una segunda terraza de cinco metros de largo, un metro setenta de alto y un metro cincuenta de ancho, construida de grandes losas colocadas lado a lado; en su parte inferior, tenían una ranura en la cual venía a quedar empotrada una cornisa esculpida, formada igualmente de lava roja de un metro cuarenta de largo con setenta centímetros de alto, cuya cara perfectamente lisa tenía un bajorrelieve de figuras muy delicadamente esculpidas.

Pese al estado de deterioro de esas ruinas, sobre una de ellas se distingue claramente la representación de cabezas de muertos. La cara de la cornisa, por el lado del mar, no presenta ninguna traza de figuras. Las estatuas se alzaban en el espacio comprendido entre ambas plataformas.

El interior de esta terraza encerraba cámaras sepulcrales de muy grandes dimensiones, hechas de losas planas dispuestas unas sobre otras, de tal forma que las de la cumbre cerraban herméticamente el sarcófago.

Las cámaras miden en media dos metros de largo con ochenta centímetros de ancho; gran número de cadáveres parecen haber sido dispuestos sin orden regular.

Estas sepulturas son antiguas. Hoy los insulares aprovechan todos los emplazamientos que encuentran para sepultar a sus muertos, depositándolos tanto bajo las estatuas tumbadas como en los pakaopa, contentándose después de levantar algunas piedras para obtener una cavidad.

Colocadas sobre la terraza inferior, la más larga, las esculturas tenían la cara hacia el lado de la terraza superior; esta posición, sin embargo, no era general en todas las terrazas, pues vimos otras en las que las estatuas tenían la cara en disposición contraria, esto es, mirando hacia el interior de la isla.

De trabajo más rudimentario que las de los cráteres, muestran solamente la curva de la frente y los contornos de la nariz. El lugar de los ojos se marca por dos hendiduras bajo la frente. Unas líneas concéntricas y paralelas simulan una especie de tatuaje.

Su forma general es lisa; por demás, están talladas en una roca, distinta de las de los volcanes. Esta roca consiste en una ceniza volcánica compacta, en medio de la cual hay, aglutinadas, porciones de lavas y de grava. Extremadamente alargada de forma, tuvo que ser trabajada a poca distancia de las terrazas. Es de formación relativamente reciente.

A la derecha de este pakaopa se ve una estatua tumbada del mismo tipo y misma roca que las del cráter de Roronoraka. Sobre la cumbre de la terraza se observan pequeños montículos de piedra.

Las plataformas, los túmulos, los lugares elevados están cubiertos de ellos y ofrecen el imponente espectáculo de un ejército de hombres agachados. Todos estos restos abundan sobre esta costa sur, cada punta que avanza sobre el mar soporta pakaopas.

Bajo las esculturas hoy tumbadas, con la cara reposando sobre el borde superior de la terraza, dos cadáveres apenas envueltos en esterillas atadas a las dos extremidades habían sido dispuestos en el espacio dejado vacío bajo las estatuas. Este espacio se había cerrado por un muro en piedras cortadas.

Independientemente de los monumentos descritos, se encuentran en la Isla de Pascua objetos de gran interés: como  las tablillas de madera, o los bastones ya mencionados por los viajeros, y sobre los que hay grabados notables jeroglíficos.

Muchos ejemplares de esos grabados, hoy de una excesiva rareza, se conservan en el museo de Santiago.

Las pocas "maderas parlantes" que todavía se encuentran, sirven a los naturales para enrollar las cuerdas que utilizan en sus aparejos de pesca o sus redes; por esa utilización se conservan.

Muchos insulares portan pequeñas estatuillas generalmente talladas en la madera de una especie de mimosa muy común en la isla; lo que prueba el apego que tienen a ellas, es que no pueden sin pena cambiarlas por tabaco.

Estas estatuillas son masculinas y femeninas. Los Kanakas las conservan envueltas en pequeños sacos de tela o de algodón; algunos se adornan de collares y de una enorme cabellera cuidadosamente trenzada.

Se encuentran también esculturas en piedra, reproducciones exactas en pequeño, generalmente, de las esculturas de los cráteres.

Los Kanakas poseen igualmente adornos en formas de creciente, especie de alzacuellos que portan sobre el estómago, de uso indeterminado.

A poca distancia de Mataveri, existe un pequeño pakaopa que sostenía unas estatuas apenas comenzadas. Aquí, como en Opulu, se trataba de un trabajo más fino; de este lugar la Flore cogió la cabeza en 1872, cabeza hoy depositada en las ricas galerías antropológicas del Museo de París.

Otra terraza sin estatuas se ve en los alrededores del embarcadero de Hanga-Piko.

Mapuches

El tallado en madera es una de las manifestaciones artesanales con mucha tradición en la zona mapuche, con esta técnica se hicieron los utensilios los antiguos habitantes de estas tierras, utilizando para ello las maderas de los ricos bosques del sector.

Hoy se sigue trabajando de la misma manera, con el hacha y azuela desbastando y tallando la madera pero creando nuevos productos, algunos de tipo utilitarios como platos, cucharas y cucharones, fuentes, bandejas etc. y otros en que el uso se complementa con la decoración inventando las fuentes gallinas, patos, etcétera.

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