Sustantivo ambiguo


En el español hay muchos nombres que plantean vacilaciones o confusiones en cuanto a su género. Son los llamados ambiguos. Algunos los denominan dudosos, porque "se les puede juntar el artículo el o la, como el calor, la calor; el mar, la mar".

Muy frecuentemente aparece en los nombres ambiguos la sinonimia, en virtud de la cual a distinto artículo (el o la) no corresponde una diferencia de contenido: Un mar gris, una mar gris; el azúcar blanco, la azúcar blanca; los calores del verano, las calores del verano, etc.

En otros casos aparece la homonimia, en la que si sólo consideramos los sustantivos (sin el artículo), a una diferencia de significación no corresponde diferencia alguna de sonidos: capital (caudal, dinero), y capital (metrópoli).

La Real Academia considera que al que ella llama impropiamente "género ambiguo" pertenecen nombres de cosas que suelen usarse en ambos géneros, diciendo, por ejemplo: el calor y la calor, el mar y la mar.

Hemos dicho impropiamente, porque en rigor el español no reconoce sino dos géneros: el masculino y el femenino, revelados por el artículo o por el máximo de terminaciones de género (DOS) que puede tener un adjetivo en nuestra lengua: bueno, buena; buenos, buenas; las dos en cada número.  Todo nombre ambiguo se emplea o en género masculino o en género femenino.

Tampoco es efectivo que los ambiguos se apliquen solamente a nombres de cosas.  La propia Academia reconoce la posibilidad de que un ambiguo pueda aludir a personas: barba, cura, vigía, vista, flauta, guardia, guía, policía, etc.

Como una manera de ordenar la complejidad de situaciones que en los ambiguos se presentan, algunos autores (Félix Morales P., en “Correcciones idiomáticas”) los han ordenado en tres grandes categorías, agrupadas, a su vez, en dos órdenes fundamentales:

1.- No diferenciados (no hay una notoria diferencia significativa entre el masculino y el femenino)

El calor   -  la calor
El linde   -  la linde
El mar    -  la mar
El reuma -  la reuma
El tilde    -  la tilde

2.- Diferenciados

a) Asistémicos (Diferencia significativa irregular entre el masculino y el femenino)

el corte   -  la corte
el frente  -  la frente
el pez      -  la pez

 

b) Sistémicos (Diferencia significativa homogénea entre el masculinoy el femenino)

el cura    -  la cura
el guía    -  la guía
el vigía   -  la vigía
el vista   -  la vista

 

1.- No diferenciados: Señalamos aquí casos como azúcar, calor, linde, mar, reuma, etc. En ellos no se aprecia una variación ostensible del significado, en relación con el género en que se emplean: se trata de nombres oscilantes entre el género masculino y el femenino, con una manifiesta indiferencia significativa en cuanto a su género.  Puede haber preferencias individuales o dialectales, especialización masculina o femenina para determinado uso, matices estilísticos propios del empleo en uno u otro género; pero esencialmente el significado conceptual se mantiene idéntico para ambos casos.

He aquí algunos ambiguos no diferenciados.  A la izquierda va el género más usual:

los ánades las ánades
el anatema la anatema

el análisis

la análisis (anticuado)
arte dramático arte dramática
el azúcar la  azúcar
el calor  la calor
el canal la canal
el color la color
el estambre la estambre
el fin la fin (anticuado)
el herpe la herpe ("erupción cutánea")
el hojaldre       la hojaldre ("masa de hojas")
el lente la lente
el linde la linde (deslinde es masculino)
el mar la mar
el margen la margen
el mimbre la mimbre
el portapaz la portapaz ("lámina de metal precioso en que se impone la paz a los fieles")
el prez la prez ("honor", "estima")
el pringue la pringue ("grasa", "suciedad")
el puente la puente (anticuado)
el reuma la reuma
el sabor la sabor (anticuado)
la tilde el tilde
el tizne la tizne
el trípode la trípode (anticuado)

 

La frecuente reducción del artículo en el uso popular a l' (l'azúcar) o a un' (un'hambre) en las formas singulares de los nombres empezados fonéticamente por "a" explica, tal vez, algunos casos de alteración incorrecta del género.

Un'acordeón chica
por
Un acordeón chico
L'arroz graneada
por
El arroz graneado
Un'hambre tremendo
por
Un o una hambre tremenda
L'almíbar clara
por
El almíbar claro
L'aceite barata
por
El aceite barato
Un'atenuante preciso
por
Una atenuante precisa

 

El empleo de los ambiguos no diferenciados en uno u otro género, no siempre resulta indistinto: sucede con bastante frecuencia que existe un matiz que separa el uso del femenino.

El azúcar: más apto para significar la sustancia en sí misma o en relación con su procedencia.

El mar: "océano", "entidad geográfica": el mar Muerto. Cuando el sustantivo mar va seguido del nombre específico, siempre se usa en masculino:  el mar Pacífico, el mar Atlántico, el mar Mediterráneo.

La mar: más adecuado para el uso metafórico: la mar de ignorante, una mar de intrigas.

La calor y la color: en sentido más material o sensorial que el calor y el color.

La diferencia puede llegar más lejos: la color: "grasa derretida y preparada especialmente para condimentar los guisos", en su uso chileno.

El canal ("cauce") frente a la canal ("tubo, conducto de tamaño bastante más reducido).

El lente o la lente ("cristal óptico") son distintos en cuanto a la acepción respecto de los lentes ("anteojos").

Arte en singular es ambiguo; pero en plural o con el sentido de "cautela", "maña", "astucia" es casi exclusivamente femenino: "El guaina iba poniendo todas sus diabólicas artes de viejo gavilán".

Margen: en principio ambiguo, con el sentido da "extremidad y orilla de una cosa"; pero tiende a usarse como masculino cuando se aplica a las orillas de los documentos o a la cuantía de beneficios en un negocio cualquiera; y como femenino en plural cuando alude al accidente hidrográfico: las márgenes del río.

Tilde: significando "cosa mínima" es exclusivamente femenino.  Con el sentido recto de "virgulilla que llevan ciertas letras como distintivo ortográfico" o el figurado de "tacha", "nota denigrativo" es ambiguo, aun cuando propende más al género femenino.

Pero con todos estos casos comentados aparte, hemos ido pasando imperceptiblemente a los nombres ambiguos de la categoría B:

2 a.- Diferenciados asistemáticos: Aquí el género distinto que puede atribuírsele al nombre ambiguo está en relación directa con contrastes significativos de tipo arbitrario: el capital - la capital; el corte - la corte, el frente - la frente; el parte - la parte, etc.

He aquí un somero análisis de algunos de los más conocidos:

Masculino

Femenino

Capital: “hacienda, caudal, bienes, dinero”

Capital: “población principal”, “cabeza de un estado, provincia o distrito”

Cólera: “enfermedad infecciosa y epidémica”

Cólera: “indignación, ira, enojo”

Coma: “sopor profundo, vecino de la muerte”

Coma: “signo de puntuación”

Delta: “isla triangular en la desembocadura de un río”

Delta: “cuarta letra del alfabeto griego”

Doblez: “cada una de las partes en que se pliega una cosa y señal que queda en ella una vez doblada”

Doblez: “hipocresía”. Úsase también como masculino.

Dote: “conjunto de bienes que aporta la mujer al matrimonio o lleva al claustro. Úsase también como femenino)

Dote: “cada una de las cualidades que adornan a una persona. Úsase más en plural.

Editorial: “artículo de fondo de un periódico”

Editorial: “casa editora”

Fantasma: “visión quimérica”, “persona fatua”

Fantasma: “espantajo”, “persona disfrazada que asusta de noche a la gente”

Corte: “acción y efecto de cortar”

Corte: “junta, séquito, comitiva, acompañamiento, lugar donde reside el soberano”

Frente: “vanguardia”, “línea de fuego”

Frente: “parte superior del rostro”, “semblante”

 

2 b.- C. Diferenciados sistemáticos

En el último grupo de los ambiguos nos encontramos con una oposición que tiende a hacerse regular: el masculino designa siempre en ellos una persona (puede ser una categoría de individuos o solo varones); y el femenino, una cosa o bien la persona de sexo femenino a que se refiere el nombre. En otros términos, se trata, en la mayor parte de los casos, de nombres que son ambiguos a la par que comunes en cuanto al género. El ejemplo siguiente ilustra lo dicho:

El guía: “clase de los individuos que guían, orientan o conducen”

La guía: “tratado, la guía telefónica.

El guía: “clase de los individuos que guían, orientan o conducen”

La guía: “mujer que guía, orienta o conduce”

 

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