Contaminación de Santiago

 

Santiago, Chile.

Pedro de Valdivia miró a su alrededor y vio que el valle era muy hermoso. Agua en abundancia, sol y buen aire. Allí fundaría Santiago, la capital de Chile. Y así lo hizo. La ciudad se encuentra a unos 520 metros de altitud, a orillas del río Mapocho y junto al cerro Santa Lucía, en el centro del país. Se sitúa en el valle Longitudinal, entre la cordillera de la Costa y los Andes, en una cuenca fluvial rellena también por sedimentos glaciares y volcánicos. Al este son visibles las cimas cubiertas de nieve de la cordillera de los Andes.

Esta ubicación convierte a la ciudad en una urbe carente de ventilación y los vientos tienen dificultad para ingresar desde la costa y, si lo hacen, chocan contra los faldeos cordilleranos, produciendo un bolsón de aire contaminado.

Su clima es templado de tipo mediterráneo, con una temperatura media anual de 14º C y con pocas precipitaciones, en torno a los 450 milímetros anuales, que se concentran en los meses invernales (mayo - agosto). La ausencia de vientos en otoño e invierno contribuye a intensificar los problemas de contaminación que presenta la ciudad, por lo que el gobierno ha tomado severas medidas restrictivas.

Santiago es la mayor ciudad de Chile y su más importante centro político, comercial, industrial, cultural y de comunicaciones. Es la sede de las principales empresas y entidades financieras del país. Entre sus principales actividades fabriles destacan el procesamiento de alimentos, la fabricación de telas y equipamiento ferroviario, la confección, la metalurgia y las industrias petroquímicas. La economía de la ciudad se beneficia del hecho de ser el centro administrativo nacional y también del creciente turismo.

Santiago posee una buena red de carreteras que la conectan con las principales localidades del país y con la vecina Argentina, a través de los Andes; su conexión con el puerto de Valparaíso impulsó su economía, y cuenta, además, con un aeropuerto internacional situado a pocos kilómetros de la ciudad.

Santiago fue fundada en 1541 por el conquistador español Pedro de Valdivia, en una región habitada por la tribu picunche. A lo largo de su historia, la ciudad ha resultado gravemente dañada por los terremotos que, con relativa frecuencia, afectan a la región, como el de 1647, 1657, 1688 y 1730. En 1651 la ciudad fue designada sede episcopal y, cuando Chile alcanzó la independencia (1810), se convirtió en capital del país.ad ocupa (al 2000) una superficie de 2.026,4 km2, y la de su área metropolitana asciende a 15.349 km2.

La alta tasa de vehículos, tanto privados como de locomoción pública (que también es privada), y gran números de calles aún sin pavimentar en algunos sectores, hacen de Santiago una ciudad altamente contaminada.

En Chile existen cinco contaminantes atmosféricos normados:

Ozono (O3): Es el principal componente del esmog fotoquímico y uno de los más fuertes agentes oxidantes. Se forma a partir de la acción de la luz solar de manera indirecta en los óxidos de nitrógeno y compuestos orgánicos volátiles en la tropósfera, y de la acción de la misma en las moléculas de ozono en la estratósfera.
La toxicidad del ozono ocurre en un continuo, en el cual las mayores concentraciones causan mayores efectos. Entre los síntomas que han sido reportados se cuentan: tos y dolor de cabeza, irritación de ojos, nariz y garganta, dolor de tórax, incremento de la mucosidad, estertores, cierre de las vías respiratorias, languidez, malestar y náuseas, y aumento en la incidencia de ataques asmáticos.

Dióxido de Azufre ( SO2): Gas que reacciona en la superficie de una amplia variedad de aerosoles, por lo que su acción se potencia ante la presencia de material particulado. La mayor parte de las emisiones de azufre se libera en forma de SO2, que es a su vez oxidado a SO3. Bajo la presencia de humedad, se forma ácido sulfúrico, el cual está presente como aerosol o partículas sólidas; es decir, es un precursor en la formación de material particulado. Es producto de la quema de combustibles fósiles, de la fundición de minerales que contienen azufre y otros procesos industriales. Esta sustancia posee efectos irritantes sobre las vías respiratorias, dando lugar a broncobstrucción y bronquitis obstructiva. El efecto sinérgico del SO2 junto a otros contaminantes puede ser altamente agresivo.

Dióxido de Nitrógeno (NO2): Líquido amarillo o gas rojo pardo. Sus fuentes antropogénicas –aquellas que resultan de las actividades humanas– residen principalmente en procesos de quema de combustibles fósiles (carbón, petróleo, gas metano) a altas temperaturas. Es un importante precursor de la formación de ozono. Es uno de los componentes de la contaminación del aire producida por los escapes de automóviles. Al interior de los hogares sus principales fuentes son las cocinas a gas, las estufas de parafina y los hornos. Su toxicidad se debe principalmente a sus propiedades oxidativas y sus efectos en la salud son: inducción de edema pulmonar, aumento de metabolismo antioxidante, daño celular en el pulmón, irritación y pérdida de mucosas.

PM 10: Material Particulado Respirable. Corresponde a la fracción del material particulado de diámetro aerodinámico menor a 10 mm. Por su tamaño, estas partículas son capaces de ingresar al sistema respiratorio. Mientras menor sea su diámetro, mayor será el potencial de generar daño en la salud humana. Las partículas de diámetro menor a 2,5 mm penetran hasta los alvéolos pulmonares e ingresan directamente al torrente sanguíneo. La fracción gruesa del material particulado, es decir, aquella parte del PM10 cuyo diámetro está comprendido entre 2,5 mm y 10 mm, en atmósferas urbanas como Santiago, está compuesta principalmente por polvo resuspendido, el cual es una mezcla de partículas de origen natural, con otras de origen antropogénico que han sido recirculadas.

En el caso de la fracción fina del material particulado, es decir, partículas de diámetro menor a 2,5 mm, encontramos mayoritariamente partículas de origen antropogénico, ya sea emitidas directamente por procesos de combustión (diesel, calderas y otros procesos industriales) o como resultado de reacciones de otros contaminantes gaseosos que son emitidos mayoritariamente por vehículos a gasolina y por las fuentes ya mencionadas.

Monóxido de Carbono (CO): Contaminante gaseoso que se produce por la combustión incompleta de hidrocarburos. En la ciudad, su fuente principal son los vehículos. Los principales aportes resultan de las emisiones vehiculares y al interior del hogar, de estufas, cocinas, humo del cigarrillo y calefonts. Afecta la salud interfiriendo con el transporte de dicho elemento (O2) al corazón y otros músculos, y también al cerebro.

Tratando de buscar solución al problema de contaminación de Santiago, la Comisión Nacional para del Medio Ambiente (Conama) encargó (año 2000)  un estudio técnico sobre la situación de la capital, que arrojó los siguientes resultados:

- En comparación con otras ciudades del mundo y normas y recomendaciones de calidad del aire, el material particulado (PM) constituye el problema más grave en Santiago, tanto con relación al promedio de concentraciones de PM10 y PM2,5 de largo plazo (anual) como al de corto plazo (24 horas) que se verifican durante los episodios más críticos.
- Aunque la situación de contaminación por PM ha mejorado considerablemente en el curso de los últimos diez años, las concentraciones siguen siendo demasiado altas.

La composición química de las partículas atmosféricas es una buena indicación de las fuentes responsables. En términos generales, los agentes contribuyentes (por masa) son:

Al PM10:
- cerca del 50%: Partículas de "tierra", representadas por partículas levantadas en caminos principalmente.
- cerca del 25%: partículas de combustión generadas por vehículos.
- cerca del 10%: partículas generadas por la industria.
- cerca del 15%: partículas posiblemente generadas por las fundiciones de cobre emplazadas fuera de Santiago u otras fuentes de "background".

Al PM2,5:
- cerca del 50%: partículas de combustión generadas por vehículos.
- cerca del 20%: partículas generadas por la industria.
- cerca del 25%: partículas de tierra generadas por resuspensión en caminos.
- cerca del 40%: partículas posiblemente generadas por fundiciones de cobre u otras fuentes de "background".
En consecuencia, el tráfico vehicular es responsable de la mayor contribución, ya sea de polvo en resuspensión (la principal fuente de PM10) o de partículas de combustión (las principales contribuyentes al PM2,5).
En cuanto a las partículas de combustión, los mayores responsables son los vehículos con motores diesel, principalmente buses, así como también camiones.

- El PM en el aire está compuesto por partículas primarias tal como son emitidas por las fuentes y por partículas formadas a partir de gases en la atmósfera (partículas secundarias). Los gases "precursores" son el SO2 (principalmente generado por la industria), NOx (principalmente generado por buses y otros vehículos) y amoníaco (cuyas fuentes son, por ejemplo, desechos orgánicos y la agricultura). Las partículas secundarias conforman cerca del 50% del PM2.5 y 25% del PM10. Por lo tanto, para controlar el problema del PM en Santiago, es importante también controlar gases como el SO2, NOx y amoníaco.

Con relación a las normas y recomendaciones de calidad de aire, el ozono es el segundo gran problema en la contaminación atmosférica de Santiago. El ozono es un constituyente natural de la alta atmósfera, que en raras ocasiones alcanza la superficie terrestre. Las altas concentraciones en el aire urbano se deben a reacciones fotoquímicas de NOx y gases orgánicos (denominados VOC). La composición de las emisiones y la atmósfera de Santiago son tales que el control de las emisiones de VOC es probablemente el medio más importante para reducir el problema del ozono, aunque esto debe verificarse.

- Durante los episodios críticos, las concentraciones de PM10 pueden alcanzar concentraciones muy altas, debido a condiciones meteorológicas adversas unidas a una alta intensidad de emisiones. Además, durante los episodios las concentraciones tienden a ser más altas en las tardes. Por lo tanto, sería importante que en situaciones de alerta o emergencia ambiental se controlara el tráfico vehicular en las horas "peak" vespertinas. Las quemas de biomasa pueden ser, también, importantes durantes los episodios.

- Las actividades que realiza Conama y las demás instituciones durante los episodios, están, según opinión de los técnicos, bien realizadas. Por otra parte, los límites para declaración de alertas, pre-emergencias y emergencias son, en general, más estrictas que en otros países del mundo.

Aunque Chile ha mejorado considerablemente la calidad de la salud de su población, especialmente entre los niños pequeños, la morbilidad del sistema respiratorio sigue siendo inaceptablemente alta. Sería deseable reducir el número de infecciones respiratorias infantiles a los niveles de los países industriales. Centrarse en estos problemas de salud puede generar grandes beneficios en el mediano y largo plazo.

- El Programa para la Descontaminación Atmosférica (PPDA) debe ampliarse para incluir el monitoreo y la reglamentación de las fuentes de contaminación intradomiciliarias. La pobreza, que sigue siendo un problema social, tiene un impacto predominante sobre la salud. Considerando que la población más pobre de Santiago usa cocinas a leña, particularmente en los meses de invierno, dentro de hogares que carecen de sistemas de ventilación para calefacción y cocina, y que la contaminación intradomiciliaria es con una alta probabilidad un factor contribuyente importante en los cuadros respiratorios de corto plazo, deben planificarse mayores iniciativas para controlar este tipo de contaminación. Los factores ambientales intradomicialiarios a que debe asignarse prioridad son la quema de combustibles en ambientes sin ventilación y el fumar pasivo.

Fuente Internet:

http://www.conama.cl