Castor

El castor es un Mamífero; es decir, la hembra posee mamas con las cuales alimenta a sus hijos durante la lactancia. Tiene una vida semiacuática, muy bien conocido por su capacidad para construir madrigueras complejas y diques.

Existen dos especies, una en Norteamérica y otra en Eurasia. Se diferencian entre sí por sus huesos nasales; ambas son tan parecidas que algunos autores las consideran como variedades de una misma especie.

Los castores son unos roedores de gran tamaño: un adulto tiene un peso medio de 16 kg, aunque se han encontrado algunos individuos que han alcanzado un peso de 40 kg. Se sabe que algunas especies extinguidas de castor alcanzaban el tamaño de un oso.

Características

El castor suele medir alrededor de 76 cm de largo y 30 cm de alto. La cola tiene unos 25 cm de longitud, es ancha, aplastada y está cubierta de escamas. El castor la utiliza como señal de aviso al golpear con ella la superficie del agua, como soporte cuando se apoya en sus patas traseras o como timón mientras nada.

Tiene la cabeza y el cuello robustos, el cuerpo es rechoncho, con el lomo arqueado, y los pies posteriores están palmeados; además, todos los dedos tienen uñas. El pelaje es de color canela por arriba y algo más claro o grisáceo por abajo. Los ojos son pequeños y están provistos de una membrana nictitante que le permite ver a través de ella debajo del agua, y los orificios nasales y los pabellones auditivos pueden cerrarse por completo para evitar la entrada de agua.

El cráneo es robusto y los huesos que lo forman tienen crestas muy desarrolladas para la inserción de los potentes músculos que mueven la mandíbula. Al igual que el resto de los roedores, los incisivos se desgastan más rápido por la parte de atrás, de manera que se forma un borde afilado y cortante. Gracias a estos dientes, el castor es capaz de talar árboles grandes; selecciona aquellos cuyo diámetro oscila entre 5 y 20 cm, aunque también puede derribar árboles de 75 cm de grosor.

Este animal tiene un par de glándulas anales llamadas castores que segregan una sustancia similar al almizcle denominada castóreo, y que utiliza probablemente para marcar el territorio. Es longevo, puede vivir 20 años, y monógamo; la hembra suele parir una sola vez al año, y las crías, en número de dos a cuatro por camada, nacen en primavera y permanecen con sus padres durante un año.

La cabaña del castor

Los castores viven junto a ríos y lagos rodeados por zonas boscosas. Son animales sociales; el número de familias en una comunidad puede ser bastante alto, en aquellos lugares con un grado de aislamiento suficiente y con abundancia de alimento.

Las madrigueras de los castores son estructuras únicas; existen varios tipos, dependiendo del lugar donde estén localizadas. Al construir diques en los ríos, pueden crear lagunas con un nivel de agua constante, donde a veces construyen sus madrigueras. Estos nidos consisten en una especie de construcción formada por palos, ramas, hierba y musgo entretejido, y presentan una cámara central a la que se accede por debajo del agua. Esta cámara tiene el suelo sobre el nivel del agua y posee dos entradas: el castor utiliza la primera para entrar con madera y tiene una trayectoria recta e inclinada; la segunda la usa para entrar y salir, y desciende hacia el agua de forma más abrupta y directa. La habitación interior puede medir 2,4 m de ancho y hasta 1 m de alto; el suelo está cubierto con cortezas de los árboles, hierba y pedacitos de madera. Además, puede haber una cámara adicional para almacenar estos materiales. El castor repara la madriguera continuamente, con lo que aumenta de tamaño año tras año. Otro tipo de madrigueras son túneles sencillos excavados en las orillas de ríos y lagos.

Diques

Los diques que construye el castor tienen dos efectos: primero, elevan el nivel del agua y, segundo, aumentan el área inundada alrededor de la madriguera. Los diques están construidos con palos y troncos y, los más sólidos, de barro, maleza y piedras. El castor repara y añade materiales a la presa de forma continua. El material flotante que arrastra el agua queda retenido en el dique junto con las raíces de la vegetación que crece sobre éste y, de este modo, ayuda a la consolidación de toda la estructura.

 

Es bastante frecuente que el castor construya otra presa más pequeña corriente abajo, lo que permite que disminuya la velocidad del agua y se reduzca la presión en la parte de la madriguera expuesta a la corriente. Los diques del castor suelen medir 1,5 m de alto y más de 3 m de longitud en la base, estrechándose hacia la parte superior. En el Parque Nacional de las Montañas Rocosas, en el estado de Colorado (Estados Unidos), se encontró una presa de más de 300 m de longitud. Aunque los diques pueden causar desbordamientos locales, ayudan a reducir la corriente y las inundaciones aguas abajo. Además, las lagunas creadas atraen a peces, aves y otros animales acuáticos. Por último, con el paso del tiempo, las lagunas se colmatan de sedimentos y son colonizadas por hierbas, gramíneas y matorrales; entonces, es cuando el castor se traslada a un nuevo lugar. Las áreas abandonadas se convertirán en praderas fértiles.

Aunque el castor es un nadador excelente, es bastante torpe cuando se desplaza por el suelo, y le resulta bastante difícil arrastrar los troncos y las ramas que necesita para alimentarse y para la construcción de su madriguera. Como consecuencia de ello, es fácil encontrar en las colonias de castores canales construidos por ellos mismos que comunican directamente la laguna con los árboles más próximos. Estos pasadizos pueden medir 1 m de ancho por 1 m de altura y alcanzan los 100 m de longitud; a través de ellos, el castor empuja la madera flotante hacia el estanque. Algunas observaciones y experimentos realizados sugieren que la construcción de las presas constituye una respuesta del castor ante el estímulo producido por el sonido de la corriente del agua.

Relaciones con el hombre

Los castores han sido cazados desde hace mucho tiempo por el valor que tiene su piel. A lo largo de muchos años, durante los siglos XVIII y XIX, cientos de miles de pieles de este animal fueron exportadas a Europa procedentes de Norteamérica; éstas se empleaban sobre todo para la fabricación de sombreros. Otro de los motivos para su exterminio fue el pretendido daño que causaban a los bosques y las inundaciones que provocaban con la construcción de sus presas. Además, algunas veces fueron considerados como plagas, especialmente en áreas suburbanas del este de los Estados Unidos. Como consecuencia de ello, a finales del siglo XIX el castor estaba casi al borde de la extinción tanto en Europa como en Norteamérica.

Clasificación científica

Los castores constituyen la familia de los Castóridos, dentro del orden de los Roedores. La especie de América del Norte recibe el nombre científico de Castor canadensis y la especie euroasiática se clasifica como Castor fiber.

Dibujos e ilustraciones: Corel Gallery

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