Jaiba

 

El nombre científico de la jaiba es: Callinectes sapidus.

Las jaibas como los cangrejos tienen reducido el abdomen y la cabeza y el tórax se unen en una estructura llamada cefalotórax, esta caparazón es grande y es más ancha que larga lo que hace que se vea un animalito más plano.
Tienen 10 patitas y el par de adelante se llaman quelípodos. El tipo de desplazamiento es reptar, generalmente se mueven de lado aunque igual pueden caminar hacia el frente pero más lento, los quelípodos no los usan para caminar por lo que se ven como si los levantaran al caminar.

Una de las características más importantes de la jaiba es que sabe nadar y son muy ágiles por lo que su último par de patas termina en una especie de pala.

Viven en el mar en aguas no muy profundas y a veces se entierran en el suelo marino. Utilizan sus pinzas o quelípodos para comer caracoles chicos, los quiebran con las pinzas y con las otras patitas se echan los pedazos a la boca. También comen bichitos en descomposición y otros invertebrados pequeños, aunque no cazan peces.

El cultivo de jaiba se realiza en jaulas flotantes de madera, colocadas en aguas naturales cercanas a las zonas donde habitan, o en piletas o estanques de concreto.

Actualmente, mediante el cultivo es posible obtener la llamada "jaiba blanda", es decir, jaiba que recién ha madurado o cambiado su exoesqueleto (toda la cubierta rígida que la protege). Durante el tiempo en que el nuevo exoesqueleto tarda en endurecerse, la jaiba es conocida como jaiba blanda.

La carne de jaiba es muy baja en colesterol, presenta un elevado contenido proteico y tiene un sabor delicioso ligeramente dulce. Adicionalmente, la jaiba blanda es considerada como un producto de alta calidad, ya que no presenta las estructuras duras que comúnmente se encuentran en los platillos elaborados con pulpa de jaiba.