Langosta

 

Las langostas son crustáceos marinos, con diez pares de patas, emparentados de cerca con los cangrejos de río.

Las tres especies de langostas verdaderas se consideran un manjar delicioso y son importantes para la pesca comercial de América y Europa.

 

En la cabeza tienen dos pares de antenas (palpos); los ojos compuestos y la cola en abanico. La hembra pone muchos miles de huevos, normalmente una vez cada dos años, y las diminutas crías nadan y se dejan llevar por las aguas durante un periodo de hasta cinco semanas antes de asentarse en el fondo.

Crecen mudando el caparazón y muchas pueden vivir hasta 50 años. Todas las langostas son carroñeras.

 

Las langostas americanas y europeas se caracterizan por tener un par de pinzas o quelas grandes, casi bulbosas; las quelas de la langosta noruega son relativamente más largas y delgadas. En las langostas verdaderas estas pinzas son grandes: una suele ser más pesada, para aplastar, y la otra más pequeña es mordedora.

 

Para capturar la langosta se usan unas trampas especiales hechas de madera y se utilizan restos de pescado como carnada. Es conservada viva en estanques para ser transportada en avión o en barco al continente.

 

En Chile tenemos dos tipos de langostas:

Langosta de Juan Fernández (Jasus fronalis): habita las aguas circundantes del archipiélago de Juan Fernández y las islas Desventuradas. Su distribución en profundidad está entre los 2 y los 250 metros en el archipiélago.

En las islas Desventuradas se captura a profundidades de 70 a 225 metros. El desove se produce desde fines de agosto hasta noviembre.

Langosta de Isla de Pascua (Panurilus pascuensis): Vive exclusivamente en las aguas circundantes a la Isla de Pascua y se estima que también habita en la isla Sala y Gómez. Se haya habitualmente desde la costa  hasta 200 metros, siendo posible encontrarla a mayores profundidades. Su época de desove ocurre entre enero y marzo.