Ratas y ratones

 

Son vertebrados, mamíferos, cuyo nombre común se aplica a cualquiera de los miembros de tamaño pequeño de tres familias de roedores: Múridos, Cricétidos y Platacantómidos, una de las cuales comprende a las ratas.

En general, el cuerpo está cubierto por un pelo gris, basto y rígido; la cola es larga, las orejas grandes y el hocico puntiagudo.

 

Las ratas poseen dientes muy poderosos con lo que pueden llegar a roer las paredes de madera de los graneros para conseguir comida; se sabe que son incluso capaces de agujerear tuberías de plomo.

Son de costumbres nocturnas en general y viven tanto en bosques y desiertos como en construcciones humanas o barcos.

Se caracterizan por ser animales muy prolíficos; pueden reproducirse entre una y trece veces al año, y la hembra pare entre una y veintidós crías en cada camada.

La gran mayoría de especies son herbívoras (comen vegetales), pero algunas son omnívoras (comen vegetales y animales).

 

La palabra ratón no está bien definida en los diversos sistemas de clasificación. Los ratones se han clasificado en dos grandes grupos: los ratones del Nuevo Mundo y los ratones del Viejo Mundo. Los primeros se extienden por las dos Américas, desde el norte hasta el sur, y viven en una gran diversidad de hábitats. Los segundos son originarios de Europa, Asia y África, así como del continente australiano, pero no habitaban de forma natural en Madagascar ni en Nueva Zelandia.

Ahora son animales cosmopolitas, pues han sido introducidas por el ser humano en todo el mundo, aunque de manera no intencionada. Las áreas rurales de todo tipo y las construcciones humanas pueden constituir sus hábitats.

Al igual que las ratas, los ratones pueden llegar a constituir auténticas plagas y además actúan como vectores de algunas enfermedades peligrosas para la salud del ser humano.

Entre los diferentes tipos de ratones se pueden mencionar:

El ratón casero o doméstico (Mus musculus): es muy común y fácil de observar, este animal es el antecesor del ratón blanco (Mus musculus albinus) utilizado en la investigación científica.

El ratón casero es bastante pequeño, mide alrededor de 20 cm de longitud hocico-cola, la cola no sobrepasa los 10 cm de longitud, y posee entre 150 y 200 anillos.

El color del pelaje suele ser amarillo-grisáceo en las partes superiores, algunas veces tachonadas de negro, y de color más claro en el vientre y las partes inferiores. (Ver Ratas de laboratorio).

 

El ratón casero presenta dos formas: la primera es la occidental, que vive en el oeste de Europa (Irlanda, Gran Bretaña y Europa Occidental); la segunda forma es la oriental, que habita desde Escandinavia hacia el este).

El ratón casero se aparea cada 10 a 17 semanas, durante todo el año, y cada camada consta de 5 a 10 crías.

El ratón de campo (Apodemus sylvaticus): mide unos 9 cm, con 9 cm más de cola. Su pelaje es pardo con el vientre blanco, que puede presentar una raya amarilla. Sus orejas son muy grandes. Vive en bosques y praderas de todo el mundo.

 

Las ratas (del antiguo alto a. ratta).

Es un nombre común que reciben un grupo de especies de la familia de los Roedores que se distribuyen por todo el mundo. Las ratas habitaban de forma natural en Europa, África, Asia y Australia, pero no en Madagascar ni en Nueva Zelanda; ahora son animales cosmopolitas (mundiales), pues han sido introducidas por el ser humano en todo el mundo.

El cuerpo está cubierto por un pelo gris, basto y rígido; la cola es larga, las orejas grandes y el hocico puntiagudo. Las ratas poseen dientes muy poderosos con lo que pueden llegar a roer las paredes de madera de los graneros para conseguir comida; se sabe que son incluso capaces de agujerear tuberías de plomo.

Son de costumbres nocturnas en general y viven tanto en bosques y desiertos, como en construcciones humanas o barcos. Se caracterizan por ser animales muy prolíficos; pueden reproducirse entre una y trece veces al año, y la hembra pare entre una y veintidós crías en cada camada. La gran mayoría de especies son herbívoras, pero algunas son omnívoras.

Hay dos especies en casi todo el mundo: la rata gris, también llamada rata parda o de alcantarilla, y la rata negra o campestre.

Rata gris, parda o de alcantarilla (Rattus norvegicus)

Suele vivir en lugares muy húmedos, siendo la que más ha proliferado en el entramado de las alcantarillas, nadadora extraordinaria y escaladora aceptable.

Es omnívora, igual puede alimentarse de insectos, como de sus cadáveres, vegetales o materiales muy diversos (papel, madera, goma, plomo, estaño, plástico), pudiendo ingerir cada día un tercio de su peso.

 

Construyen los nidos en agujeros debajo de la tierra o dentro de las alcantarillas y penetran en las casas en busca de alimento para volver al nido donde alimentan a las crías, aunque en el caso de encontrar un lugar apropiado es posible que hagan el nido dentro o cerca de las instalaciones construidas por los humanos.

La hembra da luz a los 21 días, pueden tener camadas de 5 a 14 crías, las que alcanzan su madurez sexual a los 2 meses. El número de partos por año que pueden tener las hembras es variable y sucede en función de las condiciones de temperatura, disponibilidad de alimento o facilidad en la construcción de nidos apropiadas. Esto hace que el número de partos pueda ir de 2 a 7  y la vida media de la rata de alcantarilla es de 3 a 4 años.

Su actividad es principalmente crepuscular y sus recorridos dentro de los edificios acostumbran a seguir las esquinas de las paredes, donde se siente más seguras por tener un lado protegido. En descampados prefieren seguir la vía más corta, aunque esto suponga atravesar espacios descubiertos.

La rata gris es bastante destructiva, causa daños serios en almacenes de comida y grano, participa en la transmisión de enfermedades como la rabia, la peste bubónica o el tifus y ataca a animales domésticos, aves de corral y, en ocasiones, al ser humano. Se sabe que en algunos lugares, la rata gris está desplazando de manera gradual a la rata negra, especie más pequeña y menos agresiva.

Rata negra (Rattus rattus) o Campestre

La rata negra es de costumbres más campestres que la rata gris. Al igual que la rata gris es muy prolífica, transmite numerosas enfermedades y suele saquear los almacenes de cereales. Hay variedades albinas de las dos especies y han sido criadas sobre todo para ser utilizadas en estudios de laboratorio, en especial en estudios de nutrición y medicina.

 

La rata negra hace nidos en lugares secos y una vez ha escogido el lugar, le cuesta mucho abandonar esta zona. No le gusta hacer largos desplazamientos para alimentarse pero esquiva las zonas descubiertas, aunque esto le suponga dar muchas vueltas.

La hembra de la rata campestre da luz a los 22 días del apareamiento y engendran de 5 a 10 crías, que alcanzan la madurez sexual a los 3 meses, y pueden llegar a vivir de 3 a 7 años, en los cuales, en promedio, tienen de 3 a 5 partos dependiendo de las condiciones de su entorno.

Se alimenta de productos animales y vegetales, es buena escaladora y puede subir por paredes completamente lisas a gran velocidad, siendo habitual que forme nidos en las partes altas de las palmeras o en las buhardillas de las casas.

Las dos especies viven en comunidad por lo que a menudo envían exploradores en busca de alimentos a nuevas zonas para ir a vivir.

Cuando descubren un nuevo alimento todo su comportamiento es extraordinariamente desconfiado, primero lo prueba uno de los componentes de la comunidad y en el caso de que muera, es rechazado por todos los miembros durante el resto de su vida.

Ratas de bosque o madereras

Las ratas de bosque, que miden entre 15 y 23 cm, sin incluir la cola, viven en lugares alejados del ser humano, son originarias de América y habitan en zonas boscosas.

 

Construyen nidos con una forma abovedada característica, miden casi 1 m. de alto y, en algunas especies, el exterior del nido está salpicado de espinas de diversas especies de plantas o de trozos de cactus que el animal emplea como sistema de protección frente a posibles enemigos. Las ratas de bosque se alimentan de vegetales.

A causa del éxito reproductor de estos roedores, el control de sus poblaciones se ha convertido en un problema importante. Se suelen utilizar venenos para controlar las plagas que llegan a constituir. Estos venenos son muy peligrosos y sólo deben ser manipulados por profesionales especializados.

Hay que destacar la facilidad de inmunización de estos mamíferos frente a cualquier materia venenosa, gracias a mecanismos que cambian su metabolismo o a la práctica del canibalismo que les permite ingerir pequeñas dosis del veneno para eliminarlas, facilitándoles las inmunización.