Cuatro estaciones

 

Desde pequeños sabemos que durante el año debemos adaptarnos a diferentes temperaturas y condiciones de clima. En verano, sentimos mucho calor y vamos a la playa o a lugares más frescos. En invierno llueve mucho y sentimos frío, debemos abrigarnos. En primavera todo está mejor y en otoño nos preparamos para el frío.

Lo anterior lo vivimos en forma natural, pero debemos saber que esos cuatro periodos climáticos se desarrollan de acuerdo al año solar. Así, la existencia de la primavera, del verano, del otoño y del invierno se debe a la posición de la Tierra respecto al Sol, ya que la Tierra se mueve (se traslada) de un lugar hacia otro alrededor del sol describiendo una elipse.  (Ver La Tierra en el espacio).

 

Este movimiento de traslación lo realiza cada 365 días y 6 horas aproximadamente. Por ello, debido a que nuestro año oficial es de sólo 365 días completos, cada 4 años se incluye un día más (29 de febrero) en los llamados años bisiestos, para cubrir las casi 24 horas que se han acumulado en ese período de tiempo. Ver: Movimiento de rotación: día y noche.

El movimiento de traslación es el movimiento que realiza la Tierra alrededor del sol y que demora un año en completar.

 

 

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Pero hay un detalle. Las estaciones, por supuesto, tienen su base en el movimiento de traslación de la Tierra, pero NO en la mayor o menor distancia que exista de nuestro planeta al Sol pues, si así fuera, no se explicaría cómo es que, cuando en el hemisferio norte (boreal) es invierno, en el sur (austral) es verano, y viceversa. Tampoco se entendería por qué cuando la Tierra está más cerca del Sol (perihelio) es invierno en el hemisferio norte y, cuando está más lejos (afelio), es verano en el mismo.

Al ir rotando en el transcurso del año, el hemisferio norte (boreal) se va alejando del sol en tanto el hemisferio sur (austral) va acercándose.

 

 

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Ese eje sobre el cual gira la Tierra es una línea imaginaria que cruza el planeta por el centro de polo a polo, que está inclinado formando un ángulo de 23 grados 27 minutos (se usa 23,5º) con el plano de su órbita elíptica. Por este motivo hay un periodo del año en que el hemisferio norte está inclinado hacia el sol y entonces en toda esa región es verano. Opuestamente, el hemisferio sur se aleja del sol y vive su periodo invernal.

El fenómeno de las estaciones tiene, entonces, su causa directa en la inclinación que posee el eje de la Tierra respecto a su plano orbital alrededor del Sol.

(Ver: Solsticios y equinoccios)

 

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Ver: La Tierra en el espacio

 

Una curiosidad sobre temperaturas en la Tierra

Sabemos que la órbita de la Tierra alrededor del sol es algo elíptica (no es redonda), por lo cual el planeta se ubica a veces más cerca y otras veces más lejos del sol.

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Eje de la Tierra co respecto al sol.

Resulta evidente que cuando está más cerca del sol (situación llamada perihelio, que coincide con el verano austral e invierno boreal) recibe una mayor cantidad de calor debido a esa cercanía (mayor cantidad que se calcula en siete por ciento más), pero esto tiene un efecto prácticamente imperceptible en el clima y por ende en la temperatura promedio.

Se podría pensar que al recibir mayor cantidad de calor el verano austral sería más caluroso que el verano boreal, y por ende el invierno boreal sería menos frío.

Pero, y aquí está lo curioso, cuando el planeta está más cerca del sol (perihelio) y recibe más cantidad de calor, su temperatura promedio es más baja que cuando está más alejado.

¿Cuál es la explicación?

La temperatura depende de diversos factores, uno de ellos, como vimos, es la mayor o menor distancia con el sol; otro, es la inclinación de su eje de rotación que incide en la inclinación de los rayos solares que llegan a la Tierra, haciendo que los hemisferios reciban distinta cantidad de calor.

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Esquema de la órbita de la Tierra, con los puntos de afelio y perihelio. La excentricidad está muy exagerada, para facilitar su comprensión.

Mientras la Tierra se mueve con el eje del Polo Norte inclinado hacia el Sol, el del Polo Sur lo está en sentido contrario y las regiones boreales (del norte) reciben más radiación solar que las del segundo. Posteriormente se invierte este proceso y son esas mismas zonas del hemisferio boreal las que reciben menos calor.

Pero, además, la temperatura también depende del tipo de sustratos al que llegan los rayos del sol (la roca absorbe energía, el hielo la refleja), de la dirección y fuerza del viento, de la latitud, de la altura sobre el nivel del mar, de la proximidad de masas de agua, etc.

Resulta que el hemisferio norte (boreal) reúne la mayor masa de tierra del planeta, y el hemisferio sur (austral) reúne la mayor masa de agua. Por experimentos científicos se sabe que el sustrato tierra se calienta muy rápido y fàcilmente, pero también se enfría muy rápido sin una fuente de calor (por ejemplo, en el desierto la temperatura es muy alto en el día pero muy baja en la noche).

El agua, por el contrario, demora más en calentarse pero también demora más en enfriarse (se disipa con más lentitud) manteniendo más estable y, con la ayuda de los vientos, más baja la temperatura.

La suma y resta de estos factores da como resultado que el verano (diciembre, enero y febrero) en el hemisferio austral (más cerca del sol pero con mayor masa de agua) sea menos caluroso que el verano (junio, julio y agosto) en el hemisferio boreal (más alejado del sol pero con mayor masa de tierra).

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La desigual distribución de aguas y tierras influye fuertemente en la temperatura promedio del planeta.

Y como contrapartida, el invierno (diciembre, enero, y febrero) en el hemisferio boreal (más cerca del sol, pero con mayor masa de tierra y menos expuesto a los rayos del sol debido a la inlinación del eje) se hace más frío (inviernos muy rigurosos).


La situación inversa se vive con el verano (junio, julio y agosto) en el hemisferio boreal (más alejado del sol, pero con mayor masa de tierra y con mayor exposición a  los rayos del sol debido a la inclinación del eje) que resulta más caluroso que el verano austral.

El invierno (junio, julio y agosto) en el hemisferio austral (más lejos del sol, con mayor masa de agua y con menor exposición a los rayos solares inclinados), debido a la influencia del efecto moderador de las aguas se hace menos riguroso que el invierno boreal.

Como resumen podemos afirmar que, paradojalmente, nuestro planeta está más caliente cuando se encuentra más alejado del Sol (afelio).

Primavera

El nombre de la primera estación del año proviene de las palabras prime y vera que quieren decir "el buen tiempo" porque llega el primer verdor. En nuestro hemisferio (sur o austral) la primavera comienza el 21 de septiembre y dura hasta el 21 de diciembre.

La Primavera se caracteriza por el florecimiento de las plantas y árboles, aparecen las crías de los animales, mariposas e insectos salen de sus letargos, aumenta la temperatura promedio.

 

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Verano

El origen de su nombre es la palabra veranum que significa "el tiempo en que el terreno se mantiene siempre verde". Comienza el 21 de diciembre y finaliza el 20 de marzo.

 

 

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Otoño

La estación del año en la que hay una "disminución del verdor", tiene su origen en la palabra autumnus. Su duración es del 21 de marzo al 20 junio.

 

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Invierno

Hibernum es la palabra que se utiliza para señalar el "tiempo frío en el cual el terreno se mantiene sin verdor". La temperatura baja y normalmente se producen lluvias o nevadas. Su duración es del 21 de junio al 20 de septiembre.

 

 

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Ver: Movimientos de la Tierra: Actividades de evaluación

Fuentes Internet:

http://www.astromia.com/tierraluna/estaciones.htm

http://es.wikipedia.org/wiki/Estaci%C3%B3n_del_a%C3%B1o

http://www.astromia.com/tierraluna/movtierra.htm

http://www.astromia.com/tierraluna/estaciones.htm

http://www.astromia.com/tierraluna/elemclima.htm

http://es.wikipedia.org/wiki/Estaciones_del_a%C3%B1o

 

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