Roma y el Mediterráneo

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Roma está ubicada en la península Itálica, al sur de Europa y sobre el mar Mediterráneo. Los latinos que vivían en la llanura del Lacio, a orillas del río Tiber, debieron fortificar sus aldeas por la constante llegada de pueblos extranjeros; una de estas aldeas fue la conocida Roma que, al parecer, se fundó en el año 753 a. de C. por Rómulo y Remo. Su población era una mezcla de latinos, sabinos y etruscos.

EL PERÍODO DE LA MONARQUÍA:

Roma se fundó en un lugar donde había colinas que facilitaban su defensa y, a través del río Tíber, se comunicaba con el mar.

En este período los romanos comenzaron a conquistar a los pueblos vecinos. Luego de dominar la península iniciaron las conquistas que hicieron de Roma una de las ciudades más importantes de la historia. Llegó a dominar todas las tierras y pueblos que se ubicaron alrededor del mar Mediterráneo, al que llamaron orgullosamente “mare nostrum” (se completó, más o menos, al final de este período aunque siguieron con otras conquistas en territorios más lejanos). Esas tierras hoy son ocupadas por países que heredaron su cultura como por ejemplo España, Portugal, Francia, Italia, Egipto, Israel, Líbano, Libia, Argelia, Grecia, etc..

Fuente Internet:

http://www.intercom.com.ar/fmm/Historia/Paseo1/u04/unidad4c.htm

EXPANSIÓN TERRITORIAL ROMANA

"Roma se convirtió en una ciudad en el S. VI a. C. evolucionando a partir de un puñado de aldeas bajo la influencia de los etruscos, dominadores de superior cultura, a los que los romanos expulsaron hacia el 510 a.C. estableciendo una república que muy lentamente expandió su poder. (...) Los griegos tenían sus propios problemas; ... igualmente los cartagineses, que poseían el monopolio del comercio y un auténtico imperio marítimo en el Mediterráneo Occidental tampoco estaban interesados por la Italia central, todavía dedicada por entero a la agricultura. Roma pudo extender así su poder sin demasiadas interferencias externas. (...)

El imperio etrusco fue finalmente dominado por los latinos de Italia central. Entre las ciudades latinas de habla indoeuropeas Roma logró la preeminencia.(...) Durante las luchas entre las tribus circundantes Roma extendió su territorio tanto como sus alianzas. Hacia el 500 a.C. controlaba unos 565 km2 de territorio y hacia el 260 a. C. unos 26.000 km2. Con la conquista se simultaneaba la extensión de la ciudadanía romana completa o limitada. A la vez Roma estableció una confederación con privilegios especiales para los latinos y, en suma, en el año 260 a.C. sus aliados controlaban unos 109.000 km2 lo que suponía un dominio romano efectivo de unos 135.000 km2 en total. El número de ciudadanos lo constituían unos 292.000 hombres, mientras que sus aliados contaban quizá con 750.000; la población total era de aproximadamente 3 millones.

Con esta potencia humana y este territorio Roma se convirtió en un poder mundial en potencia. Su influencia se reforzó al establecer colonias estratégicas en Italia conectadas por una red de carreteras. (...)

El surgimiento de esta poderosa confederación supuso un desafió potencial para Cartago que a la sazón controlaba la costa del noroeste de África parte de España, Cerdeña y el occidente de Sicilia. Más accidentalmente que deliberadamente se enfrentaron el 264 a. C. en las llamadas guerras púnicas

En la primera guerra púnica (264-241a.C.), Roma, todavía esencialmente agrícola tuvo que crear una fuerza naval. Al expulsar a los cartagineses primero de Sicilia y posteriormente (238) de Córcega y Cerdeña Roma obtuvo dos provincias de ultramar. La segunda guerra púnica (218-201 a. C.), cuando Aníbal invadió Italia, provocó la expulsión de los cartagineses de España, que pasó a convertirse en dos provincias romanas. Roma dominaba entonces el Mediterráneo occidental. Finalmente en la tercera guerra púnica, Roma derrotó a Cartago se .anexionó su propio territorio, (que se convirtió en la provincia de África).

Mientras tanto Roma se había sentido atraída por el Mediterráneo oriental. Derrotó a los monarcas helenísticos de Macedonia (197 a. C.) y de Siria (190 a. C.), pero se abstuvo durante medio siglo de extender su dominio directo. Finalmente, en el 146 a.C. añadió Macedonia a su sistema de provincias. En el 133 a. C. Átalo de Pérgamo, legó a Roma su reino que se convirtió en la provincia de Asia.

Toda Italia se unificó políticamente cuando en el 90-89 a .C. se otorgó la ciudadanía romana a toda la península pero el poder romano en auge provocó muchas disensiones.

Internamente su constitución republicana fue socavada y finalmente abatida por una serie de dictadores militares: Sila, Pompeyo, César, quienes primero se hicieron fuertes en las provincias y luego amenazaron al poder central.

Mientras tanto, el imperio de ultramar siguió ampliándose. Al proteger a su aliada Massilia, Roma se vio abocada a luchar contra las tribus del valle del Ródano y poco tiempo después del 120 a. C. organizó la Galia meridional como provincia, la Galia Narbonensis (Provenza).

La lucha contra la piratería llevó a Roma a anexionarse Cyrene (74 a. C.) y Creta (67 a. C.) mientras que las guerras contra Mitrídates, rey del Ponto, proporcionaron a Pompeyo más conquistas en el Oriente: Bitinia, Ponto, Cilicia, Siria y Chipre fueron tomadas como provincias. En los años 50 a. C. César conquistó la Galia Transalpina y finalmente incorporó la Galia Cisalpina (Italia septentrional a la propia Italia).

Así pues, hacia el 44 a. C. Roma controlaba todo el mundo mediterráneo bien directamente, bien a través del control ejercido sobre los jefes nativos, convertidos en reyes vasallos de Roma. Allende las fronteras sólo Partia permaneció grande e independiente. Octavio conquistó Egipto en el 31 a. C. Por fin antes del 117 a. C., a la muerte de Trajano, se conquista Armenia, Asiria, Mesopotamia y Arabia.

Roma:

Mare nostrum

Los fenicios, procedentes del Mediterráneo oriental, de las actuales costas del Líbano, instalaron "factorías"  a lo largo de todas las costas mediterráneas, con el objeto de aprovechar los recursos naturales, tanto en el norte de África (Cartago) como en la Península Ibérica.

Más tarde, Roma se convirtió en dueña del mundo mediterráneo  y construye un imperio en torno a él, en el que se acuña el concepto de Mare Nostrum. Mediante ese concepto, la civilización creada por los atenienses en el siglo V a.C. y los valores que defendían (democracia, participación política, belleza, fortaleza física, concepción del mundo, educación, moral, etc.) se extienden a todo el mundo romano, es decir a todo el Mare Nostrum, que tan orgullosamente defendían los romanos.

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Fuente Internet:

http://www.pntic.mec.es/pagtem/arte/x-antigu/rom-exps.htm

Ver también en:

http://www.dobleu.com/bin/ir.du?ID=10255