Automóvil hacia 1970


1970 - Crisis del petróleo

Hasta esta fecha, el automóvil se ha desarrollado rápidamente y los avances tecnológicos lo hacen cada vez más interesante como medio de transporte. Pero es a partir de este año, 1970, cuando el automóvil recibe un duro golpe. Los precios de los carburantes y aceites inician alzas descontroladas, que culminan en la llamada crisis del petróleo. Esta crisis, de la cual Europa es la más perjudicada, llevará a una importante disminución de las ventas, ya que en algunos países se llegará a la necesidad de prohibir la circulación de automóviles durante algunos días de la semana.

Un Porsche 911

Estas medidas obligan a los fabricantes a buscar soluciones para disminuir el consumo de carburante. Pronto se diseñan nuevos motores pensados en un mínimo consumo, a los que se aplica un cambio de velocidades con una quinta marcha, denominada en muchos casos económica; las carrocerías son diseñadas en sofisticados túneles de viento, con el fin de lograr una perfecta aerodinámica, que ayude a disminuir el consumo. Todas estas medidas dan resultados brillantes, en los que se destacan un aumento de potencia con menor consumo, la utilización masiva de cambio de cinco velocidades y el aumento de materias plásticas en la carrocería del coche.

Vehículos turbo en serie

La empresa alemana Porsche fabrica los primeros automóviles turbo. Para ello aplica dicho sistema en 1974 a sus automóviles del modelo 911. El turbo-compresor es una turbina para los gases de escape que aprovecha la energía contenida en ellos cuando salen del motor sin haberse consumido por completo debido a su insuficiente expansión. Se emplea para hacer más densa la mezcla de aire y combustible antes de su combustión en el motor, lo que permite aumentar la potencia.

La tecnología del turbo compresor aumenta el rendimiento del motor.

1975 - Nuevas tracciones para ahorrar energía

Impulsados por la llamada crisis del petróleo del invierno de 1975-76 muchos fabricantes inician el desarrollo de nuevos sistemas de propulsión.

Se crean motores de gasolina adaptados para el consumo de gas-motores de tipo Otto dotados con postcombustión de los gases residuales, motores diéel con cámaras de precombustión, postcombustión, etc.o inyección directa, vehículos equipados con turbinas de gas (para camiones) y modelos muy exóticos.

Además, se revive, el motor Stirling, que data del siglo XIX, con combustión continua y un depósito de helio hermético, que se introduce de forma alternada en una zona caliente y en una fría, generando así trabajo por expansión de gas.

En un principio, parece que los motores de gas tienen muchísimas posibilidades, si bien la caldera a presión constituye una gran amenaza ya que en caso de accidente puede convertirse en una auténtica bomba.

En el instituto de investigación y desarrollo de Laing, en Stuttgart, se crea un vehículo experimental que contiene diversas novedades de tipo técnico: un carburador toroidal, que permite un aprovechamiento muy elevado del combustible, un evaporador de película que en caso necesario suministra sólo cantidades necesarias de vapor, etcétera.

Modelo especial para un ahorro considerable de energía, con motor de gasolina adaptado para el consumo de gas.

Modelos con diferentes tipos de propulsión: de gasolina-electricidad, eléctrico, gasolina.

1983 - Se inicia ya la era de los robots

En la fábrica de la empresa de Volkswagen, en Wolfsburg, entra en servicio la nueva nave de montaje 54, en la que el trabajo lo llevana cabo fundamentalmente robots industriales. Esta nave adquiere rápidamente gran fama en los círculos especializados del mundo.

La empresa VW es la mayor fabricante de robots industriales de la República Federal de Alemania, aplicándolos, a gran escala, en sus propias instalaciones fabriles.

Nave robotizada de montaje de la Volkswagen

Los robots idustriales son autómatas universales que se emplean para la realización de movimientos y dotados de diversos ejes. Se pueden programar para que lleven a cabo movimientos y series de movimientos, sin que sea necesario realizar modificaciones mecánicas, y se pueden gobernar mediante sensores.

Asimismo, están equipados con mordazas, herramientas u otros elementos necesarios para la fabricación, y pueden llevar a cabo tareas de recogida y reposición de piezas, incluyendo operaciones de acabado.

Los principales países productores de robots industriales son Japón, los Estados Unidos, la Alemania y Suecia.

En 1983 se habían instalado en Japón 14.500 robots, es decir 62,7% del total de robots industriales existentes en el mundo. El segundo país en importancia en cuanto al número de robots instalados se refiere son los Estados Unidos con 4.000 unidades (18,1%), le seguía la entonces República Federal de Alemania con 1.300 unidades (6,2%), Suecia con 940 (4,1%), Francia con 600 2,6%), Gran Bretaña con 371 (1,6%), Italia con 353 (1,5%), y Canadá con 250 (1,1% ).

El empleo de robots industriales se ha extendido con la rapidez que se había supuesto en un principio. Sin embargo, su utilización se concentra todavía en unas pocas áreas. Para clasificar los robots se emplea el criterio de diferenciarlos de acuerdo con la herramienta o pieza que son capaces de manipular.

El mayor número de robots industriales se dedica a la fabricación de piezas mediante procesos de soldado. Otra área que absorbe un gran número de robots es la aplicación de pintura. Frente a estas dos funciones, que son las principales, las otras cien restantes ocupan un segundo plano. Entre las más frecuentes se hallan las referidas a la carga y descarga de máquinas. Las ramas de la industria en la que se emplea un mayor número de robots son: La fabricación de automóviles, la industria eléctrica y la dedicada a la construcción de máquinas.

1983 - Hacia el automóvil del futuro

El constructor de automóviles estadounidense Buick presenta el Questor, llamado también Daemcar, que permitió mostrar las características de los automóviles del futuro que a la fecha se consideraban posibles. Este tipo de automóviles de ensueño constituyó una de las vías de las que dispuso la industria del automóvil para encontrar nuevas formas de mejorar su construcción.

El Questor, de la fábrica BMW, reunía todo aquello que en el futuro podían ofrecer estas máquinas. Para abrir este coche ya no era necesaria una llave sino un diminuto láser. Cuando el rayo emitido por el láser incide sobre un receptor situado en el automóvil la carrocería se eleva 15 cm para facilitar la entrada de los ocupantes al interior. Los pestillos de las puertas se levantan y la puerta del conductor se abre automáticamente. Una señal personalizada, pone en marcha un sistema que regula de forma individual el asiento del conductor mediante servomotores.

Una vez que los ocupantes se encuentran en el interior del automóvil, la carrocería vuelve a descender. El conductor pone en marcha el vehículo accionando una llave láser. Antes de que el motor se ponga en marcha, uno de los 14 microprocesadores del automóvil lleva a cabo la comprobación de rutina del agua del radiador, de la carga de la batería, del nivel de aceite, el nivel de agua de los limpiaparabrisas, las pastillas de freno, etc. Los valores obtenidos durante la inspección se muestran en una pantalla del tablero del Questor.

Cuando el motor está en plena marcha, esta pantalla muestra los valores correspondientes a otras funciones. Se emplea, por ejemplo, para observar lo que sucede en la parte posterior del automóvil. Esto se logra sustituyendo el retrovisor tradicional por una cámara electrónica.

Además, el funcionamiento del motor pone en marcha el centro de navegación que muestra todos los datos de servicio así como los mapas y las recomendaciones acerca de cada una de las rutas.

Los sensores del automóvil miden el estado de la carretera, indicándolo también en la pantalla.

Dependiendo de la velocidad a la que circule el automóvil su parte trasera se levanta para mejorar así sus características aerodinámicas.

1985 - Computadoras para autos

Se comercializan en Europa y Japón los primeros coches con computadora.

Los indicadores convencionales situados frente al conductor se sustituyen por indicadores de cristal líquido. Dichas indicaciones muestran los datos de servicio convencionales del automóvil en forma de dígito, diagrama de barras o de sectores. Además es posible seleccionar valores característicos obtenidos gracias a un microprocesador. Estos datos opcionales pueden ser, por ejemplo, número de kilómetros recorridos en un día, la velocidad media, el consumo medio e instantáneo de gasolina, el tiempo presumible que se tardará en llegar a un sitio determinado. Además, la computadora permite optimizar la conducción con determinados criterios tales como, el ahorro de combustible, la velocidad, etcétera.

Los modelos más avanzados dispondrían dentro de poco de un servicio completo de guía de viajes largos y para desplazamientos por las ciudades. Mediante un lápiz óptico especial, se puede introducir el código correspondiente a un mapa de carreteras o callejero concreto. El sistema de localización de la compuatdora calcula, mediante un campo magnético terrestre o mediante sistemas de señales radiofónicas, la posición real del automóvil y la compara con la posición donde éste se dirige. De este modo, indica al conductor la dirección de marcha que debe tomar y le permite conocer también la distancia en línea recta que la separa del lugar donde se dirige.

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