Regiones naturales de Chile

 

Diversas clasificaciones de las regiones naturales han dado cuenta de las particularidades del territorio de Chile. Una de las más aceptadas y utilizadas es la de Di Castri (1968), quien basándose en una serie de criterios, que incluyeron aspectos del ambiente físico y biológico, establece un total de quince regiones ecológicas, que responden a diversas características ordenadas dentro de las tendencias climáticas desértica, tropical, mediterránea, oceánica, continental y polar.

Estas regiones son:

Desértica litoral Desértica interior Tropical marginal
Tropical de altura Mediterránea perárida Mediterránea árida
Mediterránea semiárida Mediterránea subhúmeda Mediterránea húmeda
Mediterránea perhúmeda Oceánica mediterránea Oceánica templado-fría
Oceánica trasandina Oceánica subantártica Andina

 

La isla de Pascua debe asimilarse a un régimen de tipo oceánico cálido, no representado en el continental; el archipiélago de Juan Fernández tiene asociaciones con un régimen climático mediterráneo húmedo equivalente a la zona centro-sur del país, y la Antártica debe incluirse en un régimen de tipo polar y subpolar.

A. Zona de tendencia desértica

La zona desértica de Chile se caracteriza por ser un área con ausencia casi absoluta de precipitaciones.

Cactácea

1. Región desértica litoral

Un período de aridez durante todo el año, ausencia de estación fría, actividad biológica más marcada en invierno (en la parte sur de esta región), humedad relativa del aire superior a 75 % y precipitaciones muy variables que en promedio fluctúan entre 0 y 15 mm caracterizan a esta región. La fisonomía vegetal es principalmente la de un semidesierto, con cactáceas y plantas anuales de actividad invernal, asentadas sobre suelos rojos desérticos con pliegues salinos, mucho más desarrollados que en el interior.

2. Región desértica interior

Esta región muestra aún doce meses áridos, con una humedad relativa que fluctúa alrededor el 50 % y una baja pluviometría promedio (entre 0 y 10 mm, al año). La vegetación falta casi totalmente en la mayor parte de esta área, salvo en algunos valles y en sitios donde se concentra una mayor humedad; en suelos con napas freáticas relativamente superficiales, se ubican sabanas de tamarugo (Prosopis tamarugo).

B. Zona de tendencia tropical

Las áreas de influencia tropical se limitan en Chile a las regiones de altura y a una banda preandina frente a los desiertos interiores; la diferenciación bioclimática son las lluvias estivales constantes en la primera. La otra condición del clima tropical, que son las temperaturas bastante elevadas, es casi nula por el efecto de la altitud.

Arbusto Baccharis
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1. Región tropical marginal

Esta región se caracteriza por lluvias de verano y una gran actividad biológica en enero y febrero. La pluviometría alcanza valores entre 50 y 100 mm al año. Fuera de los suelos rojos desérticos, hay suelos pardos bien desarrollados. La fisonomía vegetal es la de un semidesierto con caméfitos y arbustos higrófilos del género Tessaria y Baccharis a lo largo de pequeños arroyos, y matas densas de gramíneas del género Cortaderia.

2. Región tropical andina

En esta zona se reduce la aridez a 7-10 meses, mostrando actividad vegetativa entre enero y febrero. De 9-10 meses las temperaturas medias son inferiores a los 10° C. La pluviometría se mueve entre 100 a 200 mm por año, en promedio, pudiendo en algunos sectores de puna alcanzar 300 a 400 mm. Los suelos son principalmente litosuelos, regosuelos y suelos grises desérticos.

Existen formaciones vegetales de tolar, que son estepas arbustivas, generalmente sobre suelos de piedras. La vegetación es discontínua, aunque a veces bastante densa. La verdadera estepa andina es el pajonal, en la que hay dominio de gramíneas (Stipa y Festuca); estas formaciones son las más densas y continuas. El llaretal está constituido por especies fuertemente leñosas y resinosas (Laretia y Azorella), que representan el único combustible de la zona, uso que ha reducido notablemente la cantidad de vegetación existente.

C. Zona de tendencia mediterránea

El clima mediterráneo puede caracterizarse básicamente por la presencia de lluvias en la época de invierno y períodos variables de sequía en verano. Esta zona, que es una de las de mayor extensión en Chile, se degrada hacia la zona norte en el desierto y hacia el sur en la región de tendencia oceánica. Es un área que muestra grandes variaciones interanuales en los montos de precipitaciones (Fuentes et al. 1988).

Es posible distinguir seis regiones dentro de la tendencia mediterránea en Chile.

1. Región mediterránea perárida

Las características de la aridez muestran una clara gradiente desde la costa hacia el interior (once meses áridos en el interior y nueve, respectivamente, en la costa y en la parte preandina). La humedad relativa en promedio es del 25 % y la pluviometría de 25 mm. Los suelos son rojos desérticos, a veces profundos, y a lo largo de la costa hay suelos pardos o rojizos más evolucionados, comparados con los del interior. La vegetación dominante es semidesértica, con cactáceas que aumentan su densidad hacia el sur. En los valles costeros hay cactáceas y a lo largo de los ríos existen chañares.

2. Región mediterránea árida

Parque Fray Jorge

Esta región se distingue por la fisonomía más claramente mediterránea, y el decrecimiento marcado de la influencia desértica. No existe el período frío, hay tres o cuatro meses subhúmedos en invierno. El período seco desciende a 8-9 meses áridos. La limitación climática, más que por la aridez, está condicionada por la variación de año en año de las lluvias, alternándose años secos con lluviosos. En esta región los suelos pertenecen al grupo pardo calcáreo. Los del área de los Altos de Talinay (donde existen bosques relictos de neblina), son suelos pardo-forestales típicos.

La fisonomía vegetal es heterogénea; hay zonas semidesérticas, o incluso desierto absoluto provocado por el pastoreo excesivo de cabras, hasta bosques higrófilos templados, por efecto de las neblinas; en la cadena costera, la tala ha transformado la vegetación nativa en matorrales; el pastoreo excesivo y los cultivos permiten el crecimiento sólo de asociaciones herbáceas estacionales. En el interior hay matorrales espinosos densos, pero la mayor parte de esta zona es sólo una estepa empobrecida. Un aspecto particular es la existencia de bosques templados higrófilos, como Fray Jorge y Talinay (Ver: Parque Nacional Fray Jorge). Se ha podido determinar que la captación de neblina al interior del bosque de Fray Jorge equivale a unos 1.000 mm por año, lo que es similar a la precipitación que cae más al sur (36-37° S), donde persiste una vegetación de bosque templado higrófilo.

Acacia caven o "espino"
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3. Regiones mediterráneas semiárida y subhúmeda

La pluviometría de esta zona va entre 330 y 700 mm por año. Los suelos se describen como pardo calcáreo, salvo en los contrafuertes cordilleranos, donde hay suelos pardo forestales.

En relación a la vegetación, hay estepas arbustivas en las terrazas litorales, bosques esclerófilos ralos en la cordillera de la Costa, sabanas con Acacia caven (espino) en la depresión intermedia (una zona ubicada entre la cordillera de los Andes y la cordillera de la Costa), bosques esclerófilos abiertos y matorral espinoso en la zona preandina. En la cordillera costera hay bosques higrófilos, donde la niebla o las napas freáticas superficiales lo permiten, tales como palmeras y pequeños grupos de Nothofagus obliqua (robles).

Las diferencias entre la región semiárida y subhúmeda se dan en el sentido de una extensión creciente de las formaciones forestales y de una disminución de las cactáceas hacia el sur. Diferencias extremas de la vegetación y de la fauna según la exposición de las pendientes son típicas en esta región. En los territorios del sur de estas regiones se observan a menudo bosques bastante tupidos, y al norte, matorral espinoso y aún semidesierto con Puya y Trichocereus (actualmente nombrado Echinopsis). Desde la sabana con Acacia caven, se encuentran sucesivos bosques esclerófilos, formaciones higrófilas mixtas con canelos y robles, y bosques deciduos puros de Nothofagus.

4. Región mediterránea húmeda

Esta región se caracteriza por un período húmedo más prolongado, con una consecuente reducción del período de sequía. La pluviometría va desde 1.000 a 1.300 mm en la parte septentrional y meridional, respectivamente.

Los suelos en su mayoría pertenecen al grupo que se define como la transición pardo con laterita pardo rojizo. También hay suelos volcánicos, que son sucedidos por suelos pardo forestales. En referencia a la fisonomía vegetal, hay diferencias en la vegetación con la de la zona central del país y en la vegetación de las fajas laterales de ambas cordilleras, orientadas hacia el norte.

En la parte septentrional de la llanura central hay una última penetración de Acacia caven (espinoso), pero en las cercanías del río Laja, hay una selva-parque que aumenta su densidad a lo largo de los ríos. Los bosques son mixtos: hay especies de tipo mediterráneo como peumos (Cryptocarya alba), quillayes (Quillaja saponaria), mezclados con especies típicas valdivianas (Nothofagus, Drimys, canelo), que aumentan hacia el sur. En la zona andina hay bosques de coníferas. La parte meridional de la región (zona del río Malleco), es donde se encuentra el porcentaje más alto de tierras erosionadas, debido al desmonte, cultivo de trigo sin rotación y otras razones. El aspecto de la zona ha sido modificado por numerosas plantaciones de Pinus radiata (pino insigne).

5. Región mediterránea perhúmeda

Las precipitaciones anuales de esta región alcanzan a 1.400 mm y en algunos meses la temperatura tiene valores promedio inferiores a 10° C. Existen algunas áreas (cerca de las ciudades de Osorno y de Río Bueno, latitud 40-41° S) en las cuales se dan condiciones de una mayor sequedad ambiental, debido a una cordillera de la Costa que es elevada y produce un efecto de sombra de lluvias hacia el interior del país. Eso las hace diferentes a las condiciones generales dominantes en esta región.

Los suelos son del tipo trumaos y pardo-forestales. En cuanto a la fisonomía vegetal hay un dominio de la selva valdiviana  y en la costa hay bosques de transición con la región precedente. En altura de la cordillera de Nahuelbuta, y de los Andes, hay bosques de araucarias (Araucaria araucana) con coigüe, y, más arriba, estepas andinas.

D. Zona de tendencia oceánica

Esta zona comprende todo el territorio continental austral de Chile, desde el límite sur de la zona mediterránea hasta la Patagonia, Tierra del Fuego, Isla Navarino y Cabo de Hornos. En esta zona hay un aumento progresivo, hacia el sur, del frío, de los vientos persistentes, y en cuanto a suelos, la dificultad del drenaje, a excepción de algunas estepas patagónicas. La altura de la cadena andina disminuye constantemente hacia el sur del paralelo 41° S.

1. Región oceánica con influencia mediterránea

Comienza al sur de Temuco (aproximadamente en el paralelo 39° S), terminando al sur de la isla de Chiloé. Las lluvias disminuyen netamente en verano, con tres a cuatro meses subhúmedos, y algunas condiciones secas. La pluviometría media alcanza valores entre 2.000 y 2.500 mm anuales. En relación a los suelos, hay tres formaciones principales: lateritas pardo-rojizas hacia la costa, trumaos (suelos derivados de cenizas volcánicas) en la parte central y preandina, podzol en gran parte de la cordillera de los Andes y parte occidental de Chiloé.

La vegetación es acá más homogénea que en las zonas anteriores. Dominio de la selva valdiviana, aunque ésta toma diversas denominaciones:

a.- Selva valdiviana costera, más higrófila y mesotérmica, expuestas a inundaciones, con conglomerados densos de Chusquea (quilas), musgos y helechos.

b.- Selva valdiviana andina, microtérmica, con un estrato herbáceo más reducido.

c.- Selva de Chiloé, donde domina el coigüe, asociaciones con canelos, y formaciones de robles y laureles, menos densa en la depresión intermedia. A mayor altura se encuentran bosques de coníferas, como los alerzales.

2. Región oceánica templado-fría

Comprende la mayor parte de la cordillera de los Andes, en la región de Aysén (aprox. 44-45° S). Se distinguen dos grandes regiones: el archipiélago y los territorios continentales. Las lluvias (promedio 2.500 a 3.000 mm por año, en algunos sectores hasta los 7.000 mm) están bien distribuidas durante el año pero a veces son excesivas, y hay problemas con los escurrimientos. En algunas localidades las precipitaciones decrecen en verano. Los suelos son de tipo pardo podzólico, y hay tierras de turberas en sectores más húmedos por dificultades de drenaje.

La vegetación es aun del tipo selva valdiviana. Hay coníferas y ciprés de las Guaitecas. En la mayor parte del archipiélago la selva es reemplazada por regiones pantanosas, de una vegetación densa de ericáceas, ciperáceas, juncáceas, gramíneas y helechos. Algunas especies de coigüe y los canelos se encuentran reducidas a estados arbustivos. Esta es una región de transición entre las selvas valdivianas y magallánicas.

Tundra magallánica
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3. Región oceánica subantártica

Representada fundamentalmente por el archipiélago magallánico, corresponde a la llamada tundra magallánica. En cuanto a las características climáticas, hay influencias polares que se expresan en las temperaturas muy bajas. Hay vientos muy fuertes y persistentes; hay exceso de lluvias y drenaje deficiente. Durante ocho a doce meses el promedio de temperaturas es inferior a 12° C, de éstos, tres o cuatro descienden de los 5° C. La precipitación media anual alcanza a los 3.550 mm. Los suelos son de turbera y se encuentran podzoles en las zonas forestales. La vegetación predominante es la tundra pantanosa con plantas en matorrales. También hay juncáceas y ciperáceas. En los territorios mejor drenados hay formaciones arbustivas y forestales, prácticamente las mismas que en la selva magallánica.

4. Región oceánica trasandina

La principal condición de esta región es la disminución progresiva de las lluvias hacia el este, a medida que las influencias de la costa occidental se reducen. La aridez reaparece en esta región, aumentando la temperatura en verano. La duración del período de sequía es variable; tres meses semiáridos en Punta Arenas y hasta Chile Chico. El período frío también es variable: cinco a diez meses como promedio de temperaturas inferior a 10° C; de éstos tres a cinco meses con temperaturas promedios inferiores a 5°C.

Estepa patagónica
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Es la única zona de Chile, a excepción de la andina, donde el promedio de las mínimas es cercano a 0° C. Los vientos muy fuertes aumentan el efecto del frío y la aridez. El clima se define en un juego de varias tendencias: influencias oceánicas del oeste, influencias continentales más débiles al este, e influencias polares al sur. Las precipitaciones muestran valores anuales entre 1.220 mm y 1.900 mm. Hacia el este, el promedio de temperaturas, máxima y media, aumentan; las temperaturas mínimas, pluviometría y humedad relativa decrecen. Las temperaturas más elevadas, pluviosidad y humedad más bajos corresponden a la localidad de Chile Chico, a orillas del lago General Carrera. En la zona estépica la precipitación anual es inferior a 500 mm.

La fisonomía vegetal muestra al norte (región de Aysén) la presencia de bosques de transición, parecidos a la selva valdiviana. Más al sur, hay selva magallánica. Las selvas degradan rápidamente a la estepa patagónica, que es la formación más extensa de esta región. Esta estepa se parece al pajonal de la región tropical alta; dominan las gramíneas. En lugares menos expuestos al viento hay asociaciones arbustivas. La intervención humana es muy acentuada, sobre todo por el pastoreo intensivo de enormes masas de ganado ovino. La destrucción de la capa vegetal produce una rápida erosión provocada por el viento.

E. Zona de tendencia continental

Estepa andina
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No existe en el país una zona netamente continental, debido a la estrechez del territorio entre el mar y la cadena andina. Sin embargo, las influencias continentales son claras en algunas zonas del país: territorios centrales, al este de la cordillera de la Costa, en zonas trasandinas australes, y sobre todo en la cordillera de los Andes.

1. Región andina

Esta región comprende los territorios de los Andes chilenos correspondientes a las zonas ubicadas entre el límite de las nieves eternas y la línea de los árboles. Las características climáticas de esta región muestran que frente a la zona mediterránea hay localidades alto-andinas, que demuestran la concentración típica de las lluvias en invierno; otras presentan lluvias irregularmente repartidas durante el año, e incluso dos máximas, en invierno y en verano. Finalmente, hacia la parte norte de esta región, hay una gran concentración de lluvias en el verano, por la penetración de las tendencias tropicales.

La fisonomía vegetal muestra estepas de gramíneas y tundras; hay parecidos con la región tropical alta y con las estepas patagónicas y las gramíneas en pajonal (Stipa, Festuca) constituyen los coironales, además de arbustos bajos como Fabiana y Adesmia. Los árboles más comunes de las estepas andinas son coníferas.

Fuente:

“Las Regiones Ecológicas de Chile”
Referencia: Hajek E.R. 1991. Medio ambiente en Chile. “La situación ambiental en América Latina”. CIEDLA. Buenos Aires: pp. 237-294.
Compilación: Profesor en Línea

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