Arte en el Renacimiento

在文藝復興時期的藝術

Art in the Renaissance

 

El Renacimiento es el movimiento cultural y artístico que tiene lugar en la Europa de los siglos XV y XVI. Los hombres que lo protagonizaron querían hacer resurgir la cultura clásica de griegos y romanos, de ahí el término Renacimiento. Su origen data del siglo XIV en Italia, que se encontraba dividida en varios estados independientes.

Los  hombres del Renacimiento crearon un nuevo arte, una nueva mentalidad totalmente opuesta a la medieval. Este pensamiento hará resurgir las diferentes ramas del conocimiento; la sociedad se transformará lentamente en laica, en contraposición al medievo donde la catolización de la vida del hombre hizo que la Iglesia fuera muy poderosa. Ahora existe una evolución hacia el Antropocentrismo (el hombre es el centro de atención, visión expresad en el Humanismo) en desmedro del Teocentrismo medieval. (Ver: Renacimiento: Origen y desarrollo)

Las artes en el Renacimiento

Arquitectos, escultores y orfebres forman una pléyade impresionante por su número y calidad. Cada uno de ellos bastaría para ennoblecer a su nación o a su ciudad.

En efecto, el manejo de la perspectiva, la utilización del óleo, la conversión del cuadro en objeto de deleite individual que engendró a los coleccionistas y la ayuda generosa de los mecenas, contribuyeron al mayor auge de la pintura. Leonardo, Miguel Ángel y Rafael son las cumbres entre los miles que se destacan. Giorgione, Tiziano, Fra Angélico, Piero de la Francesca son algunos de los italianos. Los flamencos Juan y Humberto Van Eyck no desmerecen al lado de los nombrados.

El Humanismo se dirigió más al intelecto que a los sentidos, pero no por esto dejó de influir también en las artes. La Iglesia siguió siendo el principal mecenas de las artes para colocarlas al servicio de la comunicación y formación cristiana de las masas analfabetas. Por esto, la Virgen, Cristo y los Santos se mantuvieron como temas preponderantes de la pintura y escultura.

Pero el nuevo espíritu, con su sentido sensual de la belleza y su admiración por el desnudo humano, impuso algunos temas paganos y llevó las artes hacia una posición secular: Apolo rivalizó con San Sebastián; Afrodita, las Musas y las Gracias disputaron su reinado a la Virgen María.

Los artistas captan con su fina sensibilidad el aprecio por la juventud; ellos mismos viven y aceptan los valores que exaltan el triunfo y rechazan el fracaso; por eso evitan en sus cuadros la representación de la vejez, la enfermedad y la muerte.

El despliegue de la libertad individual hace surgir un nuevo género pictórico: el retrato. Este —igual que las biografías de hombres ilustres que empiezan a publicarse en la época— señala la preocupación por las personalidades al destacar los rasgos únicos e inconfundibles de la realidad física y la individualidad anímica; ahí se destaca Leonardo da Vinci ("La Gioconda"). Los desnudos de Miguel Ángel son admirables ("el David") y su fresco del "Juicio Final" de la Capilla Sixtina prueba su inagotable creatividad.

En otros pintores, la línea del dibujo valoriza la elegancia del gesto, del ropaje y del color. El género paisajista presenta una naturaleza idealizada con todos sus encantos. Todas estas características se equilibran en forma armónica en un pintor que muere joven después de elevar a la belleza como ideal de arte: Rafael.

La Escultura

En la época del Quattrocento (siglo XV), el primer escultor fue Ghiberti que gana el concurso organizado para la decoración de las puertas de bronce del Baptisterio de Florencia. La decoración de las puertas es su gran obra: en la primera esculpe diversas escenas de la vida de Cristo. En la segunda representa temas del Antiguo Testamento. El segundo escultor importante es Donatello; su obra deja un completo estudio y exaltación del hombre; destacan San Jorge, San Juan Bautista y el David Joven.

Hacia el período del Cinquecento (siglo XVI), la gran figura de la escultura es Miguel Ángel, quien además de escultor fue pintor y arquitecto. Su primera obra fue La Pietá. Le siguen los incomparables David y Moisés. Además de este genio universal, sobresale Benvenuto Cellini  y su Perseo en bronce.

"Nacimiento de Venus"

La Pintura

Florencia se destaca por la calidad y abundancia de pintores. La figura es Fra Angélico, artista esencialmente religioso, con temas marianos notables como: La Coronación de la Virgen y la Anunciación. Figura central de la escuela florentina es Sandro Boticelli, pintor de la fábula pagana, de la mitología y el desnudo femenino, dentro de un temperamento nervioso que se traduce en sus dibujos. Entre sus obras destacan: Nacimiento de Venus, Primavera, La Calumnia.

En el Cinquecento destaca Leonardo da Vinci, poeta, arquitecto, ingeniero e inventor. Su pintura máxima es La Última Cena y La Gioconda, además de La Virgen de las Rocas, El Encuentro de la Virgen, Santa Ana, El Niño y San Juan Niño. Sobresale además Rafael y su Sueño del Caballero y San Jorge con el Dragón.

La Arquitectura

Su gran representante fue Filippo Brunelleschi, quien construyó la cúpula  de la Catedral de Florencia.  En el Cinquecento destaca la construcción de La Basílica de San Pedro del Vaticano. 

 

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