República liberal (1861-1891)

 

Para comprender la importancia de la República Liberal en Chile, es necesario entender su definición pura. El Liberalismo, doctrina política de origen europeo, alcanzó una amplia difusión en la clase dirigente chilena. En esencia, sostenía el principio de la libertad individual frente al Estado y la imposición de la razón por sobre las creencias religiosas.

En la práctica, la acción del liberalismo se concentró en la reforma a la Constitución de 1833, lo que permitió fortalecer el poder del Congreso en desmedro del Ejecutivo; y en asuntos religiosos, pretendió ganar terreno frente al catolicismo en los aspectos que éste se relacionaba con alguna función del Estado o de gran poder sobre la sociedad civil, a esta postura se le llamó Laicismo.

José Joaquín Pérez

También, durante esta etapa los partidos políticos consolidaron su existencia, con programas y estructuras permanentes, a su vez, las alianzas y combinaciones de partidos adquirieron una mayor definición y acabada formalidad.

Los presidentes del período fueron: José Joaquín Pérez Mascayano (1861-1871) Federico Errázuriz Zañartu (1871-1876) - Aníbal Pinto Garmendia (1876-1881) - Domingo Santa María González (1881-1886) José Manuel Balmaceda Fernández (1886-1891)

El presidente Pérez (decenio desde 1861 a 1871) formó su primer gabinete dando cabida en él a los elementos moderados y conciliadores, para así superar las divisiones existentes como consecuencia de la Guerra Civil de 1859. Con este propósito, se dictó una LEY DE ANMISTÍA (1861) que favoreció a "todos los individuos que desde el año 1851 hasta la fecha hubiesen sido o pudieren ser enjuiciados por razón de delitos políticos". La aplicación de esta ley tuvo positivos efectos en la pacificación de los espíritus y la apoyaron todos aquellos que ansiaban tranquilidad para la república.

José Manuel Balmaceda

Los bancos en la República liberal

Hasta 1850 la economía chilena se había caracterizado por tener un  sistema bimetálico, es decir, sólo circulaban monedas de oro y plata. Esta situación entorpecía seriamente las prácticas comerciales, dificultaba las transacciones y encarecía enormemente los préstamos.

En materia monetaria el país se hallaba atrasado y el desenvolvimiento económico se encontraba entorpecido. Al vincularse económicamente Chile con el exterior, uno de los requisitos más importantes fue modernizar el sistema monetario. En 1855, surgieron las primeras instituciones financieras, como el Banco Ossa, que emitió billetes a la vista y al portador; pero el primero autorizado legalmente fue el Banco de Valparaíso, en 1853;la Caja de Crédito Hipotecario; y en 1859 se agregó el Banco de Chile y más tarde otras doce instituciones. De esta época data la primera compañía de seguros, llamada hoy La Chilena Consolidada (1856).En 1861 se promulgó la ley que creaba la Caja de Ahorros, bajo la responsabilidad del Estado de Chile.

La Ley de Bancos promulgada en 1860 reguló el funcionamiento. Junto con los bancos se creó el papel moneda, es decir los billetes, remplazando a las monedas de oro y plata, facilitando las transacciones comerciales, el ahorro y el crédito.

Conjuntamente con la aparición de los billetes bancarios se presentó la inflación; es decir, la constante alza en los precios debido a que los bancos emitían billetes por un valor superior a los fondos de respaldo con que contaban.

Esta situación, más las crisis económicas que afectaban al país debido a su vinculación con la economía internacional, provocaron otro problema,la devaluación: pérdida del valor de la moneda. Por ejemplo en 1850 un peso chileno valía 46,1 peniques ingleses mientras que en 1900 un peso chileno equivalía sólo a 16,8 peniques ingleses. Sin duda que la inflación y la devaluación afectaron la solidez de crecimiento de la economía y la situación económica de muchos chilenos sobre todo de los sectores populares y de los empresarios.

La actividad bancaria desarrollada notablemente, dio origen a la formación de núcleos de gran peso dentro de la economía y de la sociedad del país, ya que disponían del crédito y lo manejaban en beneficio propio o de grupos afines y solían entrar en convenios con el gobierno. Sus vinculaciones con el comercio y la banca internacional eran también fuertes. El trabajo y las operaciones de este grupo estaban muy vinculados a las explotaciones mineras del norte.

Figuraban en este grupo apellidos tales como Bezanilla, Ossa, Matte, Edwards, Concha y Toro, Ross, etc. El activo comercio nacional e internacional, con sus grandes agencias ligadas a la agricultura, a la minería y a ciertas industrias livianas de bienes de consumo, dio prosperidad a círculos de empresarios y agentes comerciales.

Este grupo, íntimamente ligado entre sí, formó la burguesía, que por su riqueza y poder comenzó a rivalizar con la antigua aristocracia terrateniente.

La creciente importancia de la burguesía quedó de manifiesto en las elecciones de 1871, cuando José Tomás Urmeneta, uno de sus más destacados miembros, fue candidato a 1a presidencia de la república. La expresión política del grupo y su ascendiente público se dejaron sentir a través de muchos de sus miembros que llegaron hasta el Congreso como diputados y senadores, también mediante su influencia en periódicos de renombre.

Desde el punto de vista ideológico, la burguesía fue liberal y radical, enemiga de la Iglesia y del espíritu conservador que animaba a otros grupos de la sociedad. Defensora de las libertades públicas, era contraria al poder omnímodo del Ejecutivo y, en cambio, propiciaba mayores atribuciones para el Parlamento.

La expansión territorial

Orelie Antoine de Tounens

Este proceso, iniciado en los gobiernos autoritarios, continuó en el decenio de Pérez, hacia el sur y hacia el norte. Hacia el Sur, la antigua región de "La Frontera", marcada por el río Biobío, empezó a ser rebasada por destacamentos militares a cargo del Coronel Cornelio Saavedra (Intendente de la Provincia de Arauco), previo parlamento pacífico con los indígenas. Así se fundaron en 1862 Lebu, Mulchén y en 1863 se refundó Angol.

Estas fundaciones sirvieron de base para asegurar la dominación chilena hasta el Malleco. Paralelamente se trató de establecer una Línea en el Toltén que sirviera de frontera Sur a la Araucanía.

Algunos araucanos, negándose a aceptar tales ocupaciones, reconocieron la autoridad de un aventurero francés llamado Orelie Antoine de Tounens, el cual se hizo proclamar Rey de La Araucanía como Orelie Antoine I.

Este personaje fue apresado por las fuerzas chilenas y llevado a Los Angeles donde después de un proceso en que fue declarado loco, el cónsul de Francia lo remitió a su país (1862).

Hacia el Norte la ocupación se produjo en la zona del "despoblado de Atacama", zona donde penetró una fuerte corriente de mineros y cateadores chilenos. La acción más importante estuvo representada por la ya referida de José Santos Ossa.

Debido a las necesidades de la Guerra del Pacífico se movilizó hacia el Norte todo el ejército de la Frontera. Esto permitió algunos alzamientos de los araucanos (1880), los que asaltaron Traiguén y Collipulli. A fines de enero de 1881, ocupada ya Lima el gobierno resolvió avanzar la frontera hasta el río Cautín. El Coronel Gregorio Urrutia al mando de un pequeño ejército se internó hasta el cerro Ñielol y a sus pies fundó el fuerte de Temuco en 1881.

Con el objetivo de consolidar esta línea del Cautín fundó una serie de fuertes de apoyo como Lautaro, Nueva Imperial, Curacautín. Al año siguiente, refundó Villarrica, a orillas del lago del mismo nombre con sus respectivos fuertes de apoyo como Pucón, Llaima, Cunco, Freire, etc. Negligentemente, el gobierno descuidó poblar y avanzar en el territorio chileno patagónico al otro lado de la cordillera de los Andes, que le pertenecía a Chile íntegramente desde el río Diamante hacia el sur (por el uti posidettis) y que luego, ante presiones perversas de Argentina, cedió a esta nación que lo estaba ocupando de hecho.

El territorio "pacificado" a este lado de los Andes sí fue objeto de una política de colonización (1882). Entre 1883 y 1890 llegaron unos 10.300 emigrantes entre alemanes, suizos, franceses, ingleses y españoles. A esto se agregó una fuerte migración internanacional gracias a la venta de tierras a precios muy bajos.

Policarpo Toro

Las consecuencias a corto plazo de este tipo de colonización, sin una efectiva asistencia técnica por parte del Estado, fue el empobrecimiento de los suelos debido a que las prácticas de trabajo agrícola eran rudimentarias. Los colonos transformaron esta zona en el "Granero de Chile" desarrollando una agricultura de alto rendimiento, pero a cambio del rápido empobrecimiento de los suelos.

También colaboró a ello la fijación de los araucanos en las "reducciones indígenas", tierra normalmente de escasa extensión que tenía que soportar un alto número de habitantes y en constante crecimiento.

Por último, en lo relacionado con la expansión territorial debemos señalar que durante el gobierno de Balmaceda se produjo la incorporación de la Isla de Pascua al territorio nacional. Esta incorporación fue llevada a cabo por Policarpo Toro en 1888.

Las relaciones internacionales

I. La guerra contra España: Durante el gobierno de Pérez Chile debió afrontar un conflicto internacional bastante serio como fue la Guerra contra España.

1.Antecedentes: España que todavía no había reconocido la independencia peruana envió en 1864 un comisario al Perú para resolver antiguas cuentas pendientes desde la época del virreinato.

El gobierno peruano se negó a tratar con él y exigió un plenipotenciario español. Frente a esta respuesta, la escuadra española comandada por el almirante Pinzón se apoderó de las islas Chinchas en nombre de su majestad Isabel II. Estas islas estaban situadas frente a El Callao y producían guano, elemento usado como abono y que era muy cotizado entonces.

Esta acción obligó al Perú a declarar la guerra a España y Chile solidarizando con Perú declaró contrabando de guerra la venta de carbón de piedra a la escuadra española, privándola así de combustible. Esta y otras medidas de colaboración con Perú fueron tomadas en virtud de un gran sentimiento americanista la que veía, en estas acciones de España un preludio para recuperar sus antiguas colonias.

2. La Guerra: En septiembre de 1865 e1 sucesor de Pinzón, el almirante José Manuel Pareja se presentó en Valparaíso y entregó al gobierno de Pérez un ultimátum (el 18 de ese mes) que planteaba:

-saludar con 21 cañonazos el emblema español.

-indemnización de tres millones de reales debido a la negativa de Chile de abastecer de carbón a la flota española.

-solicitar excusas a la Reina Isabel II por los agravios cometidos.

Chile, por toda respuesta declaró la Guerra a España el 24 de septiembre de 1865. La situación del país era bastante delicada debido a que se encontraba en muy malas condiciones para hacer frente a la poderosa Escuadra española. La flota nacional sólo tenía dos barcos antiguos de madera, La Esmeralda y el Maipú, que debieron fondearse en los canales australes para que la escuadra española no los encontrase; el ejército contaba con 4.000 hombres mal equipados y organizados, pero suficientes para hacer frente a los 3.000 hombres de desembarco que traía España. Las defensas costeras prácticamente no existían.

En el Combate de Papudo (Nov. de 1865), La Esmeralda comandada por Juan Williams Rebolledo, capturó a la goleta española Covadonga. Pareja al conocer esta noticia se suicidó y le sucede en el mando Casto Mendez Nuñez el cual realiza dos expediciones a la zona de los canales para recuperar la Covadonga y castigar a los marinos chilenos. En febrero de 1866, frente a Chiloé tuvo lugar el Combate de Abtao, entre la escuadra española y la chilena-peruana, pues los barcos de ese país habían venido a aguas chilenas, este combate no arrojó resultado decisivos.

En el intercambio, se había firmado una alianza ofensiva-defensiva entre Chile, Perú, Ecuador y Bolivia, lo cual dejaba a la escuadra española sin base de operaciones desde Guayaquil al Cabo de Hornos.

Luego de meses de infructuosa campaña de la escuadra española se encontraba en pésimo estado y el gobierno de ese país irritado por los malos resultados de la expedición ordenó a Mendez Nuñez operar ya sea contra los depósitos de carbón y minas de Lota o contra el puerto de Valparaíso. El 31 de marzo de 1866, tuvo lugar el bombardeo de Valparaíso que se prolongó por unas tres horas. Después de eso, la escuadra española se dirige hacia el Callao con la intención de repetir la misma acción, pero ahí fueron rechazados por la defensa peruana, luego de lo cual Casto Mendez Nuñez vuelve a España.

Posteriormente, en 1871 se firmó en los Estados Unidos, un convenio de Armisticio entre España, Chile, Perú, Bolivia y Ecuador por tiempo indefinido, y la paz definitiva entre Chile y España se firmó en Lima en 1883, durante la ocupación chilena a esa ciudad.

2. Consecuencias de la Guerra:

a.  Las instalaciones portuarias fueron destruidas, obligando a paralizar las actividades y reponer lo destruido.

b.  Nuestra marina mercante recibió un duro golpe al establecerse un bloqueo por más de medio año a los puertos chilenos. La mayoría de las naves debieron ser transferidas a países neutrales de América o del Oriente.

c.   Los enormes gastos de la guerra obligaron al gobierno a declarar la inconvertibilidad del billete de banco, usando el padrón oro. Además, la compra de material bélico, desató con el Perú, una carrera armamentista, por el predominio naval en el Pacífico Sur.

d.   Se dieron las condiciones necesarias para celebrar con Bolivia el Tratado de Límites de 1866, con el objetivo de concretizar la oferta chilena, realizada con motivo de la guerra.

II.- Problemas limítrofes con Bolivia

1. El Tratado de 1866: Como antecedente de este Tratado figuran las reclamaciones bolivianas hechas a partir de 1843. El debate acerca de este problema llegó a un momento crítico cuando el congreso boliviano autorizó al Ejecutivo para declarar la guerra a Chile, en 1863, si nuestro país no desocupaba el litoral, que según ese país era boliviano. La situación se suavizó a raíz de la guerra contra España por parte de Chile y Perú. Las relaciones diplomáticas entre Bolivia y Chile se restablecieron surgiendo como consecuencia este Tratado. Era presidente de Bolivia entonces el General Melgarejo.

El Tratado fijó el límite en el paralelo 24 de Latitud Sur y estableció entre los paralelos 23 y 25 Sur una zona de condominio aduanero; esto es, Chile y Bolivia se repartirían por partes iguales, el total de los impuestos percibidos en esa franja sobre las explotaciones de guano y minerales. Esta disposición fue muy difícil de aplicar y en el año 1871 al ser derrocado el general Melgarejo, la asamblea legislativa que le sucedió dictó una Ley por la cual se declaran nulos todos los actos gubernativos del dictador Melgarejo, lo cual también afectó el Tratado de 1866.

2. El Tratado de 1874: En 1873, el encargado de Negocios de Chile en Bolivia, Carlos Walker Martínez trató de mejorar las relaciones entre ambos gobiernos sin obtener resultados positivos. Bolivia se sentía apoyada por el Perú como resultado de un pacto secreto de asistencia mutua que ambos países habían firmado en 1873. Después habían intentado conseguir la integración de Argentina, situación que se frustró ante las exigencias de ese país a Bolivia por reclamos territoriales.

En esos momentos el blindado Blanco Encalada llegó a Chile, restableció el equilibrio naval en el Pacífico calmando la hostilidad de los vecinos. En estas condiciones a Walker Martínez le fue posible convenir con el Ministro de Relaciones Exteriores de Bolivia la firma de un nuevo Tratado, lo cual se llevó a cabo un agosto de 1874. Este documento estableció:

El límite entre Chile y Bolivia sería el paralelo 24 latitud Sur.

Se suprimió el condominio aduanero establecido en el Tratado de 1866 entre los paralelos 23° y 25° Sur.

Bolivia se comprometió a no alzar los tributos existentes sobre capitales y empresas chilenas instaladas al Norte del paralelo 24 por un período de 25 años.

III.- Problemas limítrofes con Argentina y la firma del Tratado de 1881:

El empuje demostrado en la ocupación del territorio y las medidas precautorias para mejorar la capacidad de defensa del país, despertaron diversas suspicacias y rencillas limítrofes.

Durante el gobierno de Federico Errázuriz, con Argentina continúa el litigio provocado e inventado por ella sobre la soberanía chilena en la Patagonia; ese país "exigía" ese territorio, el Estrecho de Magallanes y las islas del extremo Sur de América.

1.- Tratado de Límites de 1881: Argentina no intervino en la Guerra del Pacífico, pero se aprovechó de ella para presionar a nuestro país para resolver a su favor el problema sobre soberanía inventado en la Patagonia en los momentos más apremiantes del conflicto. Chile tuvo su culpa, ya que se tenía un mal concepto de la Patagonia basado en las opiniones difundidas por Barros Arana y Vicuña Mackenna, en cambio Argentina veía a la Patagonia como una reserva para el futuro y se opuso a cualquier solución que tuviese como base el arbitraje, desconociendo, como siempre lo ha hecho cuando no tiene títulos jurídicos, un tratado anterior que la obligaba a ello.

El 28 de julio de 1881 se firmó el Tratado con Argentina por medio del cual Chile renunció a sus derechos históricos sobre la Patagonia estableciéndose lo siguiente:

1. El límite entre Chile y Argentina es la Cordillera de los Andes de norte a sur, hasta el paralelo 52 de latitud Sur. La línea fronteriza correrá en esa extensión por las cumbres más elevadas de dichas cordilleras que dividan las aguas y pasará por entre las vertientes que se desprendan a un lado y otro.

2. El Estrecho de Magallanes, en su totalidad, corresponde a Chile por lo que se asigna a nuestro país una franja de tierra al norte del mismo.

3. Punta Dungeness y el Cabo Espíritu Santo constituyen la boca oriental del Estrecho de Magallanes. "En la Tierra del Fuego se trazará una línea que, partiendo del punto denominado Cabo del Espíritu Santo en la latitud cincuenta y dos grados cuarenta minutos, se prolongará hacia el Sur, coincidiendo con el meridiano occidental de Gerencia, sesenta y ocho grados treinta y cuatro minutos hasta tocar en el Canal "Beagle". La Tierra del Fuego dividida de esta manera será chilena en la parte occidental y pertenecerán a República Argentina la isla de los Estados, los islotes próximamente inmediatos a éste y las demás islas que haya sobre el Atlántico al Oriente de la Tierra del Fuego y costa orientales de la Patagonia; y pertenecerán a Chile todas las islas al Sur del Canal "Beagle" hasta el Cabo de Hornos y las que haya al occidente de la Tierra del Fuego".

El trazado fijado por este Tratado presentó dificultades en la Punta de Atacama y en la zona patagónica donde no coincidían la línea de las más altas cumbres con el divorcio acuario. Esta situación obligará a recurrir después al arbitraje de Estados Unidos (Puna) y Gran Bretaña (Cordillera).

La Guerra del Pacífico

Antecedentes de la Guerra

Cuando las colonias españolas en América obtienen su independencia se acordó que los nuevos países establecerían como límites territoriales los existentes al momento de emanciparse, bajo el principio de Uti Posidettis. Sin embargo, no se determinaron con certeza la ubicación de los límites, por lo cual Chile, Perú y Bolivia comenzaron a tener roces o diferencias, más aún, si estos terrenos comenzaron a adquirir cierta importancia económica. Para poner termino a las diferencias limítrofes se firmaron tratados, de los cuales destacan:

A. Tratado de 1866

Firmado entre Chile y Bolivia, el cual especificaba el límite de ambos en el paralelo 24, acordando a su vez, que entre los paralelos 23 y 25 se repartirían las ganancias que produjeran las exportaciones de guano y minerales.

B. Tratado de 1874

Ante los problemas que generó la aplicación del tratado anterior, en especial, por la presión que ejerció el gobierno boliviano ante los capitales chilenos, se estableció que el límite entre ambos países seguiría siendo el paralelo 24, pero Chile renunciaría a las ganancias por las exportaciones entre los paralelos 23 y 25, los que irían en su totalidad a Bolivia. En cambio, este país, se comprometía, por un período de 25 años, a no subir los impuestos sobre los capitales y empresas chilenas instaladas al norte del paralelo 24.

Un año antes de la firma de este tratado, secretamente Bolivia suscribió con Perú un tratado confidencial y reservado de “alianza defensiva”, por lo que ante cualquier intento de guerra, los dos países se transformarían en aliados.

Si bien los tratados son un antecedente que explican el conflicto, se debe señalar que existe otro tan importante como el anterior.

Hilarión Daza

En 1876, tras un golpe de Estado, el dictador Hilarión Daza se apodera de Bolivia, la cual estaba sumida en una grave crisis económica. Para solucionar ello, ordenó implantar un nuevo impuesto de diez centavos por quintal de salitre exportado por las compañías chilenas instaladas en territorio boliviano. Las compañías nacionales protestaron y se basaron en el tratado de 1874 para negarse a pagar dicha alza. El gobierno altiplánico determinó entonces, que en febrero de 1879, se embargaran y remataran las oficinas salitreras. Ante esta situación, el Gobierno de Aníbal Pinto (1876 – 1881) acordó proteger a los salitreros chilenos y decretó la ocupación militar de Antofagasta, encabezada por Emilio Sotomayor. Tras la dicha ocupación, Bolivia declaró la guerra a Chile el 1 de Marzo de 1879, a lo cual se sumó Perú por el acuerdo secreto antes descrito. Chile, entonces, declaró la guerra a ambos países en abril de 1879, desarrollándose esta en diferentes “Campañas”, las cuales se describen a continuación.

Las principales campañas

A. Campaña de Antofagasta (1879): Después de desembarcar en el puerto de Antofagasta las fuerzas chilenas ocuparon rápidamente el territorio interior. Sólo en Calama hubo una ligera resistencia boliviana.

B. Campaña Naval, 1879: El dominio del mar era imprescindible. Las fuerzas navales estaban más o menos equilibradas: Perú disponía de los blindados Huáscar e Independencia y Chile del Cochrane y el Blanco, fuera de algunas fragatas y corbetas de vela y vapor en poder de ambos beligerantes.

El combate naval de Iquique (21 de mayo de 1879) fue un gran ejemplo moral para las fuerzas chilenas y significó el Perú la pérdida de su mejor nave de guerra: La Independencia.

El Huáscar, hábilmente dirigido por el almirante Miguel Grau, efectuó diversos ataques a puertos y naves chilenas, sembrando la confusión, hasta ser sorprendido en Angamos por los blindados chilenos y obligado a rendirse después de un desesperado combate. (8-10-79). Desde aquel momento, con tres blindados en su poder, Chile ejerció un dominio casi total en el mar.

Miguel Grau

C. Campaña de Tarapacá 1879: El ejército chileno desembarcó en Pisagua, donde encontró mediana resistencia, luego avanzó hasta Dolores y allí derrotó a fuerzas superiores de peruanos y bolivianos. Un avance efectuado a la quebrada de Tarapacá tuvo el carácter de un desastre para las fuerzas chilenas; pero la resistencia de los aliados ya se había desmoronado en la región y pronto cayó la ciudad de Iquique, ocupando Chile todo el territorio peruano de Tarapacá. Toda la región salitrera de Antofagasta y Tarapacá quedaba controlada por nuestro país y las entradas provenientes de esta actividad servirían para afianzar la guerra.

D. Campaña de Tacna y Arica, 1880: Cambios en los Gobiernos de Perú y Bolivia. A causa de los fracasos en la guerra fueron obligados a renunciar los Presidentes de Perú y Bolivia, Generales Mariano Ignacio Prado e Hilarión Daza. En su lugar asumieron el poder Nicolás de Piérola y Narciso Campero, respectivamente.

Los aliados habían concentrado sus mejores tropas y elementos de defensa en las ciudades de Tacna y Arica. Las fuerzas chilenas desembarcaron más al norte, en Ilo, y desde allí batieron el atrincheramiento de Los Angeles, cerca de Moquegua, considerado inexpugnable. Avanzaron en seguida por las arenas del desierto, en una marcha terrible por la falta de agua y de alimentos y luego emprendieron el asalto al Campo de la Alianza, frente a Tacna, donde derrotaron completamente al enemigo. Las tropas bolivianas se desbandaron hacia el Altiplano y no volvieron a aparecer en la guerra. Finalmente, el asalto al Morro de Arica dejó a Chile en total posesión de la región.

E. Campaña de Lima (Enero de 1881): No quedaban al Perú más que sus últimos bastiones inmediatamente al sur de Lima. Una formidable fuerza expedicionaria chilena de 26 mil hombres, embarcada en transportes escoltados por las naves de guerra, desembarcó en la costa peruana y avanzó hacia el norte en demanda de las líneas defensivas de los cerros costeros en Chorrillos.

El ataque fue largo y sangriento y la resistencia fue doblegada a pesar de los modernos elementos de defensa de los peruanos (construcciones defensivas, minas eléctricas, etc.). Dos días más tarde la lucha se renovó en el balneario de Miraflores, donde un nuevo triunfo abrió a los chilenos las puertas de la capital peruana.

La Ocupación Chilena en el Perú habría de prolongarse por más de tres años y medio. Comprendió Lima y las principales ciudades de la Costa. El Contralmirante Chileno Patricio Lynch Solo de Zaldívar, General en Jefe del Ejército de ocupación, realizó una brillante labor reorganizadora del Perú. Lynch puso orden en un país habituado a la desorganización y la anarquía. Reorganizó las policías, los Servicios Públicos, la Administración y el Sistema de Contribuciones Locales, Bajo su mandato, el Perú disfrutó de la mayor estabilidad y orden conocido hasta la fecha, así lo testimoniaron las Colonias Extranjeras. Gracias a su Administración Financiera los gastos de ocupación casi se balancearon con las entradas.

F. Campaña de la Sierra (1881 - 1883): No obstante la derrota de las fuerzas regulares, diversas montoneras al mando de caudillos audaces atacaron a pequeños destacamentos chilenos apostados en localidades del interior montañoso, Sangra y la Concepción, hasta que las fuerzas chilenas dieron un golpe decisivo en Huamachuco. (10-07-83).

6.-La Solución al Conflicto:

El Tratado de Ancón, 1883: En abril de 1882, el General Peruano Miguel Iglesias lanzó un manifiesto pidiendo la Paz inmediata con Chile. Proclamado Presidente de la República, procedió a negociar de inmediato las condiciones de Paz.

El 20 de octubre de 1883, se firmaba el Tratado de Ancón, cuyas disposiciones principales establecían:

Perú cedía a Chile "perpetua e incondicionalmente" La Provincia de Tarapacá.

Tacna y Arica continuarían poseídas por Chile por 10 años. Transcurridos los cuales un Plebiscito decidiría su nacionalidad definitiva.  

El país vencedor en el Plebiscito pagaría al otro $ 10.000.000.

Un protocolo que se consideraría parte integrante del Tratado establecería las modalidades del Plebiscito y los términos del Citado pago de $ 10.000.000.

Tratado de Tregua con Bolivia, 1884: Tras el Tratado de Ancón, se posibilitó la búsqueda las condiciones de paz con Bolivia. E1 4 de abril de 1884 se firmaba en Valparaíso un pacto chileno-boliviano. Sus puntos principales fueron:

I) La tregua sería de duración indefinida.

II) Antofagasta continuaría sometida a las leyes chilenas.

III) Se restablecían las relaciones comerciales entre Chile y Bolivia, otorgándose a esta última franquicias especiales para su comercio en Arica y Antofagasta.

IV) Bolivia devolvería las propiedades confiscadas los chilenos durante la Guerra del Pacífico.

Consecuencias de la Guerra del Pacífico

La extensa y minera región del Norte, cuya riqueza había sido creada por el esfuerzo y capital chileno, quedaba ahora definitivamente incorporada al Estado de Chile.

Chile emergía del Conflicto victorioso y en posesión de la Primera Fuerza Naval del Pacifico.  

El Monopolio Salitrero que sería ejercido por Chile tras la guerra, proporcionaría cuantiosos ingresos por los impuestos de exportación del mineral.

Quedaban pendientes el problema de la Paz definitiva con Bolivia y el destino definitivo de Tacna y Arica.

Se incorporan capitales ingleses en la industria salitrera.

La población proletaria del norte aumentó y adquirió mayor importancia.

Fuente Internet:

"Historia de Chile", Francisco Galdames y Osvaldo Silva.

 

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