Árboles frutales

 

Los árboles frutales pertenecen al reino vegetal y son todos aquellos que producen fruta, un fruto botánico (es decir que provenga de un ovario con o sin estructuras adyacentes), que reúne ciertas características atractivas y placenteras al paladar (gusto) del hombre.

Generalmente son árboles perennes, de larga vida (más de un año) y con un tronco leñoso (duro); que tiene un fruto o semillas comestibles.

Los árboles frutales se clasifican de acuerdo a la adaptación que presenten al clima en dos tipos:

1.- árboles frutales de hoja caduca: son aquellos que sus hojas caen sincronizadamente en un momento del año como una adaptación climática que generalmente es para hacer frente al frío en invierno.

Ejemplos:

ALMENDRO AVELLANO

CASTAÑO

 
CIRUELO DAMASCO DURAZNO
           
FRAMBUESO HIGUERA KAKI
           
MANZANO MEMBRILLO PERAL
           
    VID    

 

2.- árboles frutales de hojas persistentes, es decir son siempre verdes ya que botan las hojas en forma secuencial por un largo periodo a medida que nacen hojas nuevas o crece el fruto.

Ejemplos:

CHIRIMOYO FRUTILLA

LIMONERO

 
LÚCUMO MANGO MARACUYÁ
           
NARANJO NÍSPERO OLIVO
           
  PALTO  
           
         

 

Otra clasificación se refiere al tipo de tallo que poseen los árboles frutales:

1.- árboles frutales leñosos: son con ramas y troncos de cierta rigidez por formación de madera.

Pueden ser arbóreos si su estructura leñosas que dan forma y estructura son autosoportantes: manzano, nogal.

2.- árboles frutales arbustivos: no forman tronco, o si lo hacen es pequeño y sus ramas son poco rígidas y tienden a nacer desde la base del suelo: frambueso.

3.- árboles frutales enredaderas: forman un tronco menos leñoso de menor rigidez que los arbóreos y sus ramas son largas y flexibles, con capacidad de aferrarse a otros árboles o estructuras y trepar en ellos para su sostenimiento: kiwi, vid.

4.- árboles frutales herbáceos: no forman tronco, sólo tienen tallos tiernos horizontales al suelo: frutilla.